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Vista de la entrada principal del Centro Rural de Innovación Educativa ubicado en el municipio de Fuentepelayo, al que asisten alumnos de toda la provincia. / KAMARERO

Cerca de una veintena de AMPA rurales han presentado escritos a la Dirección Provincial de Educación de Segovia para exigir que sus hijos, principalmente alumnos de colegios en municipios pequeños, puedan acudir este curso al Centro Rural de Innovación Educativa (CRIE) de Fuentepelayo. A causa de la pandemia, la institución estableció el requisito mínimo de doce alumnos por aula para poder asistir a la experiencia que consiste en unos días de convivencia en régimen de pernoctación, en los que se realizan multitud de talleres, juegos y actividades.

Así, los padres y madres critican que esta medida “afecta, discrimina y margina” sobre todo a los alumnos de poblaciones rurales, lo que ha llevado a la Federación de Asociaciones de Madres y Padres, Fedampa ‘Antonio Machado’, a registrar un escrito para pedir que todo el alumnado de cualquier centro educativo de la provincia pueda participar en el proyecto ideado por el CRIE.

De este modo, las AMPA de multitud de municipios critican que el CRIE incumple su objetivo de “compensar las carencias de la escuela rural”, según figura como propósito principal en la página web del centro de Fuentepelayo. Una finalidad que va orientada especialmente a “los centros de primaria más desfavorecidos por razones de situación geográfica, escasez de recursos, de alumnos, etc.”, tal como se recoge. En suma a ello, se pretende “contribuir al desarrollo de las capacidades de relación interpersonal y de inserción social de los alumnos de la escuela rural”.

Por tanto, el fomento de la convivencia entre alumnos de escuelas rurales es la pieza clave del funcionamiento de esta entidad. Un hecho que “no se cumple” debido a los cambios impuestos por la pandemia, tal como concluyeron las AMPA en sus escritos, así como en el documento presentado por Fedampa.

Un mínimo inalcanzable

Para el presente curso, el CRIE ha puesto en marcha el proyecto Código Da Vinci 3.0, donde se incluyen los objetivos a realizar en el tiempo en que se desarrolle la actividad: 18 semanas entre los meses de enero y junio de 2022. Una iniciativa destinada principalmente a los alumnos de 5º y 6º curso de Primaria. También se disponen los puntos que los diferentes centros deben cumplir para poder presentar una solicitud a la convocatoria, que finalizó el pasado 15 de octubre.

En concreto, cada semana acudirá un solo grupo de referencia de entre 12 y 25 alumnos de los centros seleccionados. Es decir, únicamente puede asistir un aula que reúna estas características, no pueden mezclarse diferentes clases como sucedía años atrás, cuando se juntaban niños de los diferentes pueblos pertenecientes a un CRA e, incluso, de diferentes escuelas.

Tal y como recogió Fedampa, este requerimiento afecta a más de un centenar de niños de un total de 16 aulas provinciales, entre las que se encuentran Santiuste, Gomezserracín, Turégano, Campo de Cuéllar, Remondo, Chatún, Cabezuela, Mudrián, Sanchonuño, Bernardos, Villaverde de Íscar, Zamarramala, Pinarejos, Martín Muñoz de las Posadas, Santa María La Real y Arroyo de Cuéllar. No obstante, según informó la Federación, “hay muchos más alumnos afectados cuyos colegios no han podido notificar el problema, o bien porque no tienen Ampa, o bien porque no están federados”.

Asimismo, es menester sumar los centros que, por iniciativa propia, han acordado no presentar solicitud de asistencia al CRIE. Por ejemplo, “en La Lastrilla hay 23 niños que no van porque, como este año solo va un aula por colegio, han decidido no ir ninguno para que todos tengan las mismas oportunidades”, comunicó Fedampa. Por otro lado, Rocío Martín, directora del CRA Entre Dos Ríos -que agrupa alumnos de Cabezuela, Fuenterrebollo, Sebúlcor y Sacramenia-, comunicó que desde el centro y al principio del curso decidieron no presentar la solicitud porque ninguna clase de los pueblos llega al mínimo de niños y, en suma a ello, han apostado por “ser prudentes hasta que mejore la situación de la pandemia”.

Problema rural

Ciertamente y según se expone en su página web, el CRIE otorga prioridad a los grupos más numerosos, lo que es una medida “injusta”, la cual “afecta sobre todo a los colegios rurales que no llegan al número de alumnos mínimo”, indicaron desde Fedampa. Con esta medida, se acrecenta “el abandono que tenemos en los pueblos pequeños. Y eso en la ciudad de Segovia no lo ven”, enunció una integrante del AMPA ‘Virgen del Carmen’ de las aulas de Santiuste de San Juan Bautista, que pertenece al CRA Obispo Fray Sebastián, el cual engloba también al alumnado de Nava de la Asunción.

Por ejemplo, en este caso, los tres niños de Santiuste no pueden mezclarse con los de Nava –que sí llegan al mínimo-, por lo que no tienen posibilidad de acudir al CRIE. Por ello, los madres y padres de este municipio emitieron un comunicado por redes sociales en el que se alertaba de esta tesitura y se realizaba una petición para buscar una solución y “que puedan asistir” a Fuentepelayo. En concreto, se hacía referencia a que la única diferencia que guarda el CRIE con otras actividades extraescolares, prácticas deportivas y transporte escolar es la pernocta. Y, en relación con ello, “durante el verano sí se han realizado campamentos con pernoctación”, según garantizaron desde el AMPA de Santiuste.

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Niños realizan una de las actividades de educación vial en el CRIE. / KAMARERO

Una cuestión que también refrenda Fedampa en el escrito que estaba previsto de registrarse en la tarde de ayer, justo en el Día Internacional de los Estudiantes, al que ha tenido acceso El Adelantado de Segovia. Así, se indicó que “ya se han estado realizando actividades durante el verano promovidas por la Junta de Castilla y León”, entidad de la que depende el CRIE de Fuentepelayo. De modo parecido, “en los centros educativos se están llevando a cabo actividades extraescolares por las tardes donde acuden niños y niñas de distintas clases y cursos”, aseguraron.

De este modo, se considera que el CRIE está incumpliendo los objetivos principales ya que, precisamente, “los centros rurales más desfavorecidos son a los que está afectando de lleno las condiciones impuestas desde Fuentepelayo”, afirmaron. De ahí el compromiso de Fedampa para trasladar las demandas de los padres y madres de toda la provincia a las instituciones competentes. Y en función de la respuesta que se reciba, “si el problema no se soluciona y nuestras AMPA deciden movilizarse, estaremos para apoyarlas en lo que decidan a hacer”, concluyeron.