La muralla vaccea de Coca sale a la luz

Unas obras han permitido descubrir una construcción defensiva de más de 2.300 años de la que hablaban los textos clásicos pero cuya existencia se desconocía.

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En el año 151 antes de Cristo, según escribe Appiano, dos legiones —unos 11.000 hombres— dirigidas por Lucio Licinio Lúculo se presentaron ante las murallas vacceas de Cauca con aviesas intenciones. A la vista de su comprometida situación, el senado de Cauca decidió satisfacer las exigencias de los romanos, que incluían la entrega de unos 100 talentos de plata —unos 2.600 kilos—y la entrada de una guarnición de 2.000 hombres. Pero, una vez que entraron, estos últimos tomaron las murallas y facilitaron la entrada al resto del ejército romano, degollando seguidamente a la población.

Después de que Cauca se fuera recuperando demográficamente en las siguientes décadas, con motivo de las Guerras Sertorianas (82 – 72 antes de Cristo), tomó partido por Sertorio, al igual que la mayor parte de las ciudades vacceas, con nefastas consecuencias, como relata Frontino. En el 74 antes de Cristo, Pompeyo se presentó ante las murallas y, valiéndose de una treta, la de pedir que admitieran a un contingente de soldados heridos, tomó la urbe a sangre y fuego.

A pesar de que los textos clásicos son parcos en referencias a la actual provincia de Segovia, sin embargo citan en los dos hechos históricos antedichos las murallas vacceas de Cauca. Pero de ellas nada de sabía. Hasta ahora. “Desconocíamos que se conservaran”, declaró ayer el arqueólogo territorial de la Junta, Luciano Municio, quien aseguró que su reciente hallazgo ha sido “una sorpresa, una grata sorpresa, por su estado de conservación”.

Hallazgo

Los trabajos que se estaban realizando en el antiguo campo de fútbol municipal, para la sustitución del graderío este, han dejado a la vista un paño de la muralla vaccea de unos 20 metros de longitud y dos de altura. Hay que atribuir el hallazgo al arqueólogo caucense Juan Francisco Blanco García, profesor de Prehistoria en la Universidad Autónoma de Madrid, quien, entre las razones que le han llevado a concluir que se trata de la muralla vaccea, indica que “está situada donde cabía esperar que estuviese, según las peculiaridades que tiene la topografía de Coca”, agregando que el paramento encontrado contiene adobes típicamente vacceos, idénticos a los de las murallas de Pintia (Padilla de Duero, Valladolid), y que los fragmentos de cerámica que pueden verse dentro de los adobes seccionados son exclusivamente vacceos.

A partir de hoy, Blanco García dirigirá una intervención de urgencia, para documentar la muralla, con la colaboración del equipo que excava en el yacimiento vacceo de Pintia y del Centro de Estudios Vacceos “Federico Wattemberg” de la Universidad de Valladolid, a los que el delegado territorial de la Junta, Javier López-Escobar, quiso ayer agradecer su colaboración en esta intervención, máxime cuando no se cuenta con presupuesto.

Intervención

De acuerdo a la información ofrecida por Municio, la primera actuación se limitará a “refrescar el corte en la muralla para comprobar la estructura constructiva, analizar los distintos tipos de adobes que componen la muralla, estudiar la cimentación y recoger muestras de cerámica que permitan datar la construcción”. En la intervención de los arqueólogos, que resultará “muy rápida” (un día o dos), se confeccionarán planos y tomarán imágenes que ayuden, en el posterior trabajo de estudio, a analizar en primera instancia la muralla vaccea, de cara a plantear un proyecto de estudio de mayor calado.

El arqueólogo territorial también apuntó que uno de los objetivos de esta primera actuación en la muralla vaccea es su consolidación. A este respecto, el Ayuntamiento de Coca ya ha mostrado su compromiso de no retomar la instalación del graderío hasta que no concluya el estudio arqueológico y de que “la propia obra protegerá a los restos encontrados”, si bien es posible que se deban de arbitrar medidas complementarias de protección.

Aunque Municio advirtió que, de momento, no se plantea “una excavación total” de la muralla, dado que no está previsto realizar catas en su cara interior, donde se sitúa un jardín municipal, sí indicó que toda la zona queda como “de reserva arqueológica” y, por tanto, así figurará en la normativa urbanística de Coca, para futuras obras que se desarrollen allí. De igual forma, el arqueólogo territorial insistió en que todas las actuaciones en la muralla vaccea se realizarán “con vocación de que en el futuro esta construcción defensiva pueda convertirse en uno de los elementos visitables de la villa de Coca”.

A preguntas de los periodistas sobre la Cauca vaccea, Municio explicó que las numerosas excavaciones llevadas a cabo en las últimas décadas han permitido conocer con detalle su emplazamiento. Además de diversas estructuras de habitaciones, también han aparecido hornos cerámicos de gran interés, pues permiten fijar el momento de introducción del torno en la zona, alrededor del año 350 antes de Cristo. “Lo único que queda por encontrar —prosiguió— es localizar la necrópolis o una de las necrópolis de la Cauca vaccea; eso es algo que queda para el futuro”.