La ciudad se une a la moda de las ferias medievales

La primera edición del evento logra animar la Plaza Mayor durante este fin de semana

De unos años a esta parte han proliferado en la provincia de Segovia las ferias de tipo medieval. En la mayoría de los casos, los vecinos de un pueblo recuerdan el pasaje más renombrado de su historia. Así surgieron, por ejemplo, Ayllón Medieval o el más reciente “Sinodal de Aguilafuente”. Estas ferias de recreación histórica tienen varios objetivos. Por una parte, pretenden que los niños de la localidad aprendan los principales acontecimientos que acaecieron en el lugar. Por otra, atraer al mayor número de público posible.

Hasta ahora, la ciudad de Cantalejo había permanecida ajena a esta moda. “La verdad es que se había planteado varias veces, pero nunca acabamos dando el paso adelante”, reconocía ayer la alcaldesa de Cultura, Teo Rodríguez. Hasta que Carlos Briceño, propietario de la empresa “Cosas de Oriente” propuso al Ayuntamiento que apoyara una feria medieval en la Plaza Mayor. Y esta vez el Ayuntamiento aceptó el envite, dando como resultado la I Feria Medieval de Cantalejo, inaugurada el sábado y que será clausurada la tarde de hoy.

Alrededor de 30 puestos de alimentación y artesanía, provenientes de los más variados puntos de España, decoran este largo fin de semana la Plaza Mayor de Cantalejo. Allí se pueden comprar los típicos mantecados de Portillo, empanadas de todos los sabores, garrapiñadas. Numerosos artesanos de diversos sectores ofrecen sus manufacturas. Y tampoco falta la obligada taberna.

El ideólogo de esta I Feria Medieval de Cantalejo, Briceño, ha contratado a la asociación cultural “Torre del Homenaje”, de Valladolid, para que se encargue de la animación de la feria. Y ayer, sus entusiastas componentes no paraban de explicar a los visitantes las vestimentas de los guerreros medievales, principalmente la loriga, el gambesón y el almófar. Un montón de chiquillos se entretenían a su lado luchando con espadas de madera, mientras otros disparaban con arcos de fechas.

“Si se trataba de que hubiera animación, se ha conseguido”, señalaba un cantalejano, Gregorio Oliva. Para que no faltara de nada, la organización puso música ambiental “de tipo medieval”. Y un bufón no paraba de ir de un lado para otros, bromeando con los más pequeños. En vista de que, a falta de la jornada de hoy, la experiencia es valorada “de forma positiva” por el Ayuntamiento, su concejala de Cultura ya anunció ayer su intención de que esta feria se repita en años venideros en el mismo escenario “y si es posible, más amplia”.