La asociación ‘La Cigüeña’ rechaza las nuevas Normas Urbanísticas

Los vecinos advierten de la pretensión de triplicar el suelo urbano, mientras que el alcalde, José Francisco González, defiende un crecimiento moderado, “para que el pueblo se sujete”

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La redacción de las Normas Urbanísticas de Basardilla ha generado un intenso debate en el pueblo, debido principalmente al rechazo a las mismas por parte de la asociación “La Cigüeña”, que ha advertido a los vecinos de que la aprobación del documento, en los términos que ahora se encuentra en periodo de alegaciones, supondría multiplicar por 3,3 el suelo urbano existente, un extremo que niega el alcalde, José Francisco González (PSOE).

El presidente de “La Cigüeña”, el arquitecto Juan Carlos Gargiulo, explicó, en una reunión vecinal, las “presuntas irregularidades” en el procedimiento de recalificación de suelo rústico a urbano o urbanizable en dos sectores, el del asentamiento “Mataldoño” y las nueve hectáreas de suelo público denominado “La Dehesa” y recalificado como residencial e industrial.

En la mencionada reunión, diversos vecinos cuestionaron la necesidad de estos desarrollos, al entender que traerán “una progresiva degradación del entorno natural y paisajístico”, al tiempo que denunciaron la “falta de transparencia informativa” por parte del Ayuntamiento.

Los participantes en la reunión acordaron al final de la misma redactar un modelo de alegación para su presentación individual, reclamando en la misma la reclasificación de los sectores “La Dehesa”, “Camino del Molino” y “Mataldoño” a suelo rústico con protección natural.

El regidor insistió ayer en que la corporación “acata” el sentir de los vecinos, expresado en una reunión celebrada la pasada legislatura, donde la mayoría se posicionó a favor de un “crecimiento moderado”. “Nos gustaría que creciera, sí, hasta llegar a 250 ó 300 vecinos, no más; no queremos que se convierta en un nuevo San Cristóbal o La Lastrilla”, dijo González. Para el regidor, ese crecimiento “prudente” y “no exagerado”, conseguirá que el pueblo “se sujete”, en cuanto a población.

Sobre las críticas de “La Cigüeña”, González animó a los vecinos a presentar alegaciones, asegurando que “si son coherentes, se harán caso”. El alcalde dijo que el Ayuntamiento “ha respetado los terrenos urbanizables existentes”, añadiendo que las Normas Urbanísticas proponen que las parcelas situadas a la entrada del pueblo, desde Segovia, se dediquen a uso residencial y para la instalación de “un pequeño polígono industrial”.