Alumnas universitarias trabajan en la estancia donde se han descubierto los estucados y las cerámicas de la Galia. / A. M.
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Un equipo compuesto por 18 jóvenes intervendrá en el yacimiento del ‘Cerro de los Almadenes’ reabierto a la investigación durante cuatro semanas. Este sitio arqueológico situado en el término de Otero de Herreros está estrechamente relacionado con el crecimiento de la ciudad romana de Segovia. Destaca por que en él se han podido encontrar una serie de hornos para fundir bronce aunque junto a ellos hay elementos de gran importancia como una prensa de vino o los recién descubiertos estucados de una de las viviendas más opulentas del conjunto.

Este proyecto cuenta con la financiación de diferentes empresas privadas e instituciones entre las que destaca el propio Ayuntamiento de la localidad. El director de esta excavación, Mariano Ayarzagüena, destacó que la actual intervención es la décima y última que se realizará sobre el yacimiento. Durante la próxima fase del proyecto se procederá a la puesta en valor de este lugar con una campaña de conservación, protección y difusión de los hallazgos.

El mayor apogeo de este lugar estuvo en torno al siglo I a. C y en los siglos V y VI d. C. aunque pueden encontrarse restos anteriores a la conquista romana. Dentro del yacimiento destaca el descubrimiento de una serie de lavaderos de metal y hornos de fundición. “Es único en España por que es la primera explotación de bronce del mundo tardoantiguo con una serie de hornos en batería” señaló Ayarzagüena, “No hay nada parecido en la Península Ibérica”.

Además de los restos de producción metalúrgica aparecen otras serie de contrucciones. Sobre las viviendas el director de la excavación destaca que la producción de mineral era un elemento importante en la Edad Antigua por lo que cerca de la producción residían representantes del gobierno o legionarios para proteger el material de los posibles altercados.

Como señala Fernando de Pablos, presidente de la Asociación de vecinos, encargada de coordinar esta intervención, durante el siglo XX parte de los restos de metal que permanecían alrededor de las excavaciones fueron utilizados como material para carreteras lo que dañó el sitio. La excavación permanece en la actualidad tapada para protegerla del viento y la lluvia.

Ayarzagüena señaló que el objetivo de la campaña de este año es descubrir el lugar donde se machacaba el material, excavar el lavadero para ver su extensión y descubrir si hay más estancias dedicadas a la transformación del metal. Se pretende realizar una amplia intervención en el cerro que permita sacar a la luz las construcciones tardoantiguas que se conserven.

Durante las próximas cuatro semanas trabajarán en el yacimiento en torno a 20 estudiantes de diferentes universidades. Los alumnos se desplazan al sitio las semanas que deseen, entre una y cuatro. Estos grupos realizan intervenciones en el yacimiento arqueológico y por la tarde investigan las piezas dentro de las escuelas de la localidad, cedidas por el Ayuntamiento para este fin.

Nuevos hallazgos Entre los principales descubrimientos que se han realizado este año destacan los trabajos realizados que en una de las viviendas de la parte alta del cerro. Esta casa pudo ser de uno de los representantes de la Administración romana encargado del control de la producción. En ella se han descubierto una serie de estucados en la pared de gran calidad y cerámicas procedentes de la Galia. No obstante la intervención sobre este muro será mínima ya que como señaló el director del proyecto se necesita trabajar de manera coordinada entre arqueólogos y restauradores para mantener el estucado. Asimismo cabe descatar que junto a esta estancia se ha destapado un muro que podría corresponserse con una muralla, aunque se necesita una mayor investigación.