La superioridad de Luque y la torería Cortés

Daniel Luque y Javier Cortés, por segundo año consecutivo, abren la puerta grande de El Espinar

12 02 tres toreros web
Un momento del paseíllo.

Los que dicen saber de toros en El Espinar se reúnen cada tarde en el bar ‘El Manso’, negocio familiar de buenos aficionados a la tauromaquia. Durante los coloquios de esta semana pasada, la crítica no era hacia los toreros: Diego Urdiales, Daniel Luque y Javier Cortés, anunciados para la única corrida del verano, si no contra los toros, ganadería de ‘El Pilar’, a priori un cartel que podría anunciarse en el templo madrileño sin problemas. Con presencia en la mayoría de grandes ferias, Domingo de Resurrección en Sevilla y en San Isidro, poco había que criticar de un cartel, recordemos, para una plaza de tercera.

Una plaza que estos días vive una reforma completa de su fachada exterior, proyecto financiado por el Ayuntamiento, que pretende recuperar el esplendor que antaño vivió el coso espinariego y por el que pasaron diestros de la talla de Bienvenida, Paco Camino o el ‘Niño de la Capea’. El equipo de Gobierno actual ha puesto todo su empeño en esta tarea que, de forma paralela, realiza la Asociación Taurina 15 de Agosto entre los más pequeños de la localidad. Los niños son el futuro. Encierros populares con carretón, talleres, exposiciones, excursiones a ganaderías, un gran trabajo en definitiva.

Pero volvamos a ‘El Manso’ donde en sus taburetes se dan cita ganaderos, carniceros, agricultores o novilleros, hombres de campo en general, siempre con tiempo para la crítica. Pues en los tiempos de Twitter dónde juzgar, censurar o despellejar es más fácil que nunca, allí había quién arremetía contra la empresa Loyjor, de Manuel Martínez Erice y Jorge Arellano, por el excesivo precio de las entradas. “¡Oiga, usted lo quiere todo! Figuras, buenos toros y además, regalados”. Bueno, bonito y barato que dicen los miércoles en el mercadillo. “Hemos querido mantener muy viva la llama taurina de El Espinar. Es un esfuerzo importante que se puede llevar a efecto por dos razones fundamentales: la implicación del Ayuntamiento y nuestro convencimiento de que en la calidad está el éxito del espectáculo y por supuesto del público”, explicaba Manuel Martínez Erice en Mundotoro.

Dejando de lado a “los entendidos”, algunos con más de 20 años de abono en Las Ventas, la acogida por parte del público general fue buena. Ni de lejos se llegó a la taquilla del 2021 cuando el Consistorio puso toda la billetera sobre la mesa para traer a lo mejor de lo mejor, (El Juli, Roca Rey y Diego Ventura, entre otros) esperando llenar la plaza, los hoteles, los comercios y los bares. Los jóvenes, más por postureo que por afición, llenaron algún tendido, aunque no ayudó mucho la verbena del sábado. De Madrid llegaron aficionados siguiendo al torero sevillano, torero revelación de la temporada, según decían los entendidos en ‘El Manso’, y de pueblos cercanos,otros, aprovechando que hoy no se trabajaba. El público local, los de siempre, también estuvieron, pero se echó en falta a los de Las Ventas.

Urdiales, sin pena ni gloria
Abrió plaza un toro colorado que salió sin fijeza, lo cerró Urdiales en tablas dejando dos buenas series con el capote. Se durmió el astado en el peto del caballo y se quedó sin fuerzas. Fue por el derecho por donde más se dejó el toro salmantino pero el viento complicó una faena que resolvió Diego con un efectivo espadazo. Sin pena ni gloria pasó Urdiales por El Espinar. Manejable y encastado fue el cuarto al que no pudo bajar la mano porque se caía. Muy sereno, Urdiales consiguió pase a pase sacar adelante una faena que no cuajó en el tendido. Ejerció la suerte suprema con autoridad y recibió la ovación del respetable.

Un Daniel Luque triunfador
Venía Daniel Luque de triunfar en Francia, de firmar una tarde histórica en la plaza de Dax con toros de La Quinta. Encerrado con seis toros, indultó al “Sardinero” y cortó otras cinco orejas para reclamar el puesto del escalafón que le correspondía. En esa tesitura llegó el de Gerena a El Espinar que brindó su primer toro al público. Sin embargo, en el primer pase con la muleta, tras un buen tercio de banderillas, el toro de echó imposibilitando la faena. Luque no se lo pensó y terminó con el acero. Público y torero se quedaron con ganas de más.

Con suavidad y toreria recibió Daniel al quinto de la tarde con el que se gustó capote en mano. Busca resarcirse el de Sevilla y lo consiguió. Despacito, a media altura. Ejecutando a la perfección los tiempos y sacando al toro más de lo que tenía. Acertó con la espada y cortó las dos, repitiendo puerta grande por segundo día.

La sonrisa de Cortés
Javier Cortés, al que le tocó el mejor lote de la tarde, realizó un buen saludo capotero al tercero, dejando verónicas de calidad. Brindó el toro a un público entregado que hasta el momento poco pudo ver. Le dio espacio y tiempo al toro y le sacó tres series de naturales. Se gustó el de Madrid que buscó y encontró el sitio. Toreó con temple un astado noble al que le cortó las dos orejas.

Muy torero se mostró Cortés con el que cerraba plaza. Desde el principio evidenció su falta de fuerza, pero el madrileño decidió pasárselo muy cerca. Tiró de valor y finalizó la faena con una sonrisa que evidenciaba el trabajo bien hecho. Volvió abrir la puerta grande de El Espinar por segundo año consecutivo.

Habrá a quién le guste y a quien no. Se podrá discutir si la apuesta económica es adecuada o desorbitada o si el rédito es suficiente o no, pero la tradición es la tradición y el 15 de agosto (14 en este año), las figuras y los toros volvieron a El Espinar, aunque cabe destacar que los de ‘El Manso’ tenía razón y si algo faltó en la tarde fue un ganado más encastado. El público respondió, llenando tres cuartos de plaza y demostrando que en El Espinar, hay afición.