El grupo de paloteo de la localidad hizo una exhibición ayer en la plaza ante vecinos y autoridades. /E.A.
El grupo de paloteo de la localidad hizo una exhibición ayer en la plaza ante vecinos y autoridades. /E.A.

El pueblo de Bernardos recibió ayer de la Diputación la declaración de La Subida de la Virgen del Castillo como Manifestación Tradicional de Interés Cultural Provincial. Han pasado más de dos años desde que el Instituto de la Cultura Tradicional Segoviana ‘Manuel González Herrero’ diese el visto bueno a la propuesta presentada desde el Ayuntamiento de Bernardos. El pleno de la institución provincial del 27 de febrero de 2020 aprobó por unanimidad sumar esta fiesta al exclusivo catálogo que hasta entonces completaban, la Ofrenda de los Cirios de Santa María la Real de Nieva, la Octava del Corpus de Fuentepelayo y El Diablillo de Sepúlveda –y al que este año se ha sumado Los Santos Inocentes de Juarros de Voltoya–.

Creada en 2013 al amparo del artículo 2 de la convención de 2003 de la Unesco para la salvaguardia del patrimonio cultural e inmaterial, la declaración de Manifestación Tradicional de Interés Cultural Provincial que otorga la Diputación pretende reconocer aquellas fiestas de la provincia “cuyo contenido tenga un marcado acento cultural y ayuden a conformar nuestro acervo común”, con el objetivo de “contribuir a su mantenimiento y difusión, garantizando así la pervivencia de nuestras costumbres”.

Unas costumbres que, en el caso de Bernardos, se remontan a finales del siglo XVIII o principios del XIX y que, desde el año 1940, se venía celebrando una vez cada década, en los años que terminan en cero. Una costumbre que, en 2020, a causa de la pandemia, Bernardos tuvo que aplazar hasta el día de ayer. Con el acto celebrado en la plaza de Bernardos quedaron preludiadas unas fiestas que se desarrollarán desde hoy y hasta el próximo miércoles 8. Por ello, el presidente de la Diputación de Segovia, Miguel Ángel de Vicente, augurando que la fiesta estará a la altura de la espera, concluyó afirmando que “estos dos años que han transcurrido, desde que aprobamos la declaración en el pleno hasta el día en que hoy podemos hacer entrega de esta distinción, han demostrado que el tiempo sólo deteriora aquello que se descuida. Y que, por el contrario, aquello a lo que se presta atención, aquello que se protege, gana valor y merece reconocimiento”.

Pese a que las tradiciones de los desplazamientos de imágenes religiosas en la provincia son comunes, La Subida de la Virgen del Castillo de Bernardos es particular desde que a mediados del siglo XX quedara establecido celebrarla tan sólo en los años que acaban en cero.

La tradición habla de una serie de apariciones y desapariciones de la Virgen, identificada con una imagen de la Virgen de los Remedios, según las investigaciones de Ildefonso Llorente y Rufino Núñez. En el programa de las fiestas de la localidad conviven actos litúrgicos religiosos y actividades populares, destacando el recorrido de la Virgen por las calles y la plaza del pueblo, flanqueada a su paso por seis arcos adornados con más de cuarenta y dos mil flores en total. Durante ‘La Subida’ se suceden la música y los bailes, entre sonidos de dulzainas, jotas procesionales, castillos y danzas de paloteo interpretadas por hombres y mujeres jóvenes.