semana santa cuéllar

La iglesia de San Miguel de Cuéllar acogió el pasado domingo uno de los pocos actos que se van a llevar a cabo esta  Semana Santa. Lo que hubiera sido el tradicional besamanos de Nuestra Señora de La Soledad pasó a ser un escueto acto de veneración a la imagen para cofrades y el escaso público que se permite asistir a cualquier acto litúrgico dadas las circunstancias de la pandemia. 

José Luis Herrero, hermano mayor de la cofradía, habla de la situación de este año: tras un 2020 con todo acto suspendido, este 2021 se permite algún simbólico acto que recordará a la Semana Santa. La cofradía mantiene todo el contacto que puede a través de reuniones periódicas en la plataforma Zoom. desde septiembre volvieron a iniciar los encuentros virtuales y han contado con bastantes reuniones, incluso su Junta General. Los grupos de WhatsApp son otra de sus vías de comunicación y canal por el que buscan que los cofrades se mantengan informados. Han confeccionado su boletín anual y mantienen también actividades que no van a necesitar de encuentros, como su concurso infantil de dibujo. Los niños deberán enviar una fotografía de un dibujo de la Semana Santa y los mejores contarán con obsequio. Además, otro día -aún por concretar- se va a realizar un taller en directo sobre capuchones. Ambas actividades buscan que los más pequeños sigan conectados a la Semana Santa de la manera que sea. 

Otra de sus iniciativas este año están siendo los vídeos de los viernes de Cuaresma. Breves piezas audiovisuales recuerdan momentos de Semana Santa pasadas: conciertos, procesiones y otros actos se exponen a través de Facebook para mantener el espíritu vivo en esta espera que se alarga un año más. Queda un vídeo más, para le último viernes de Cuaresma, en el que se realizarán diferentes entrevistas y cerrará este ciclo de recuerdos. 

Los sentimientos entre cofrades, como explica Herrero, son muy variados: hay resignación, algo de tristeza, pero sobre todo hay “muchas ganas de volver a lo de antes”. Su perspectiva entre cofrades es la de ilusión por volver a lo que había hace dos años, una Semana Santa viva en Cuéllar; “la gente está a la espera y en cuanto se puedan retomar ensayos de banda, de andas, conciertos, se volverá con ganas, eso es lo que creo que ocurrirá”, explica. Asegura que el año que viene, si todo evoluciona favorablemente, retomarán esos actos con ganas, “y alguno más que nos inventaremos para tratar de impulsar esto”, bromea. De momento, su mirada está puesta en la preparación de la Virgen el Miércoles Santo, cuando dejen a la imagen vestida y preparada para su exposición en una de las capillas de San Miguel junto a Nuestro Padre Jesús Nazareno; “hemos acordado con la cofradía que se expongan a modo de encuentro en esta capilla”, comenta el Hermano Mayor. 

Procesión virtual

Herrero cuenta además que este año van a “experimentar con una procesión virtual”. El Viernes Santo se organizará un encuentro en Zoom, retransmitido por YouTube y Facebook, para recrear la procesión y el recorrido de la Virgen de la Soledad por las calles, con lecturas  y oraciones. Será una especia de vídeo y fotografías que continúan probando para que esa jornada, el que quiera, pueda sumarse a esta procesión virtual. Será la primera vez que se haga y aún está por concretar y detallar, pero la predisposición a un Viernes Santo algo más “notorio” que el de 2020 está ahí. La esperanza está puesta en el año que viene, cuando se espera recuperar la solemnidad de las procesiones en las calles.