Los integrantes de la Rondalla han vuelto a ensayar juntos, manteniendo las distancias. /E.A.

Los componentes de la Rondalla de Pulso y Púa de Fuentepelayo han retomado con fuerza sus ensayos después de una larga temporada atípica a causa de la pandemia del Covid-19. Durante los meses de confinamiento, este colectivo artístico adaptó su metodología de trabajo a las circunstancias acaecidas y por ello optó por el aprendizaje telemático gracias al ímprobo trabajo del director de la Rondalla, quien a través de grabaciones remitidas a todos los músicos de la Rondalla para cada uno de los instrumentos pudieron mantener vivo el espíritu del grupo y así garantizar su continuidad pese a la situación tan adversa.

Una vez retomada la vieja normalidad de trabajo y ensayos, aún manteniendo todo tipo de restricciones y con las máximas medidas preventivas y de seguridad, esta veterana formación musical de la provincia ha asumido con enorme satisfacción la propuesta del nuevo repertorio hecha por José Ramón Bayón como director artístico de la Rondalla.

Para empezar a programar las futuras actuaciones que, a buen seguro surgirán en breve por los pueblos de la provincia, el director ha puesto su atención en la música de los años setenta y ochenta con temas conocidos y populares de cantantes como Julio Iglesias, Dúo Dinámico, Nino Bravo, Cecilia y Joaquín Sabina.

Precisamente de Sabina se ha pensado en hacerle un homenaje al haber cumplido los setenta años de edad hace unos meses. El cantautor nacido en Úbeda es un referente musical para toda una generación. De su amplio repertorio, la Rondalla ha seleccionado para interpretarlos, entre otros, canciones como: ‘19 días y 500 noches’, ‘Y nos dieron las diez…’ y ‘Noche de bodas’ que, a buen seguro harán las delicias de los espectadores. Con estos temas tan conocidos, el respetable público podrá acompañar con sus cánticos a la propia Rondalla para hacer más interactivos sus conciertos, algo ya consustancial a este grupo. Esta particularidad le ha servTaller Cultural de Fuentepelayo para ganarse el respeto y cariño de los habitantes de un gran número de pueblos a lo largo de sus 30 de existencia.