Publicidad

El equipo de Gobierno anunció la semana pasada las modificaciones presupuestarias a detraer del presupuesto de fiestas dada sus suspensión, modificaciones que se votaron en el pleno ordinario del jueves con debate previo. Una de ellas corresponde a 3.000 euros que se destinarán al arreglo de una escultura que permaneció en el patio del colegio La Villa desde 1928 y hasta pasados los 60. La intención es recuperar esta estatua de bronce y colocarla en el Parque de la Huerta del Duque.

Sin embargo, para los partidos de la oposición, especialmente para Ciudadanos, este “no es momento de gastar dinero en eso, sino de utilizar el dinero de los festejos en sacar a este pueblo de la crisis en la que está sumido”. Tras el paso de la pandemia, la oposición no considera prioritario este gasto, ni “lo más necesario”. El alcalde de la villa, Carlos Fraile, explicó que se trata de transparencia, pues este podía haber sido un gasto corriente, pero al tratarse de Patrimonio, han preferido incluirlo en esta modificación, hacer público el destino de esa partida que finalmente es de 1.200 euros y votarla de manera conjunta. Por su parte, el concejal Tomás Marcos fue quien detalló el porqué de esta actuación, cargada de “ilusión”, como el mismo reiteró. Marcos afirmó que se trata de una escultura convertida en fuente y que ha marcado la infancia y juventud de muchos cuellaranos; “mucha gente se va a alegrar”, comentó. Explicó que se trata de un símbolo, pues la escultura la forman dos niños y uno de ellos apunta con el dedo hacia arriba, por donde salía el agua y punto al que los niños querían llegar desde pequeños; llegar al dedo era símbolo de haber crecido. La estatua desapareció del colegio La Villa y apareció bajo unas telas en el colegio, en una revisión de material con la Concejalía de Educación. Marcos comentó que en principio un vecino se ofreció a restaurarla de forma artesana, pero al ver su estado, se hará de manera “oficial”. El concejal insistió en que por poco más de 1.200 euros -hay que sumarle una bomba de agua-, la fuente “podrá lucir con mucho sentimiento”. El edil apeló a que esa cantidad no sirve para paliar la crisis, y que no va a cejar en su empeño de recuperar fuentes como las que ya ha  arreglado: la fuente de agua sulfurosa de Tino, en el puente segoviano, o la Fuente de la Bola, proyecto de futuro. El edil  argumentó su actuación, que se llevará a cabo próximamente.

Por otro lado, el edil defendió estas actuaciones y otras realizadas durante los 13 meses que lleva ocupando el cargo en el Ayuntamiento de Cuéllar. Asegura que esta es más una cuestión de sentimientos y no tanto económica, y que lleva todo este tiempo preocupándose “hasta la extenuación de encontrar presupuestos lo más bajos posibles, muchas veces por debajo de lo normal”. Criticó, sin entrar en detalles, actuaciones de otros gobiernos que en material almacenado o malas gestiones derrocharon más cantidad de dinero de lo que pueda suponer el arreglo de esta escultura.

Finalmente, la restauración se va a llevar a cabo puesto que los votos para la modificación de presupuesto aprobaron la partida que se destinará a esta actuación tan controvertida.