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Las tradiciones también cambian y se renuevan, se adaptan a las circunstancias, y este año, la procesión de Las Candelas no ha contado con la noche como escenario de fondo; lo ha hecho el día, soleado además, pero con la misma devoción a la Virgen de Las Candelas custodiada en la iglesia de San Andrés.

Puntual y pasado el mediodía, los cofrades se reunieron en el templo para encender sus antorchas, porque aunque el sol marcaría la procesión, el símbolo de la luz debía estar presente. Henar Vázquez lució con orgullo su traje de segoviana y ocupó llena de satisfacción -palpable en su gesto emocionado- el cargo de mayordoma. Es la primera mujer que lo hace en la historia de la Cofradía de la Virgen de Las Candelas. Desde finales del XIX, principios del XX, los hombres han ocupado este cargo y las mujeres eran las acompañantes. Este año ha sido Henar Vázquez la pionera,que disfrutó junto a los vecinos de esta experiencia y que fue designada por acuerdo entre el resto de cofrades, que ya han ostentado dicho cargo.

Los actos de Las Candelas se iniciaron a principios de semana hasta hoy, cuando se han encendido las antorchas, ofrecido los pichones y tarta en San Andrés, un momento que cumple con el rito al concluir la procesión y soltarlos. Alternando la tradición, el párroco Fernando Mateo decidió celebrar la Eucaristía tras la ofrenda, realizada en el exterior del templo y, después, la procesión. Como otras muchas tradiciones religiosas en Cuéllar, tras los actos litúrgicos se celebra el típico refresco en la sacristía del templo, a la que sucede la comida de hermandad entre cofrades.

Por primera vez en años, el buen tiempo ha acompañado a la procesión de Las Candelas en Cuéllar, con mayor afluencia de público motivada por ser en jornada de domingo y horario diurno. Los tiempos cambian y con ello las tradiciones, que para mantenerse evolucionan y se abren a toda la sociedad, permitiendo que se nombre  a la primera mujer mayordoma  de Las Candelas en 2020.