La Peña Taurina de la localidad mostró en la segunda sesión de sus Jornadas Taurinas las peculiaridades de esta casa de la mano de su mayoral, Domingo González
Publicidad

El Centro Tenerías acogió el pasado viernes la última de las dos citas enmarcadas en las XXVI Jornadas Taurinas de la Peña El Encierro, que han contado con numerosos aficionados en este 2019. Si la primera tuvo como protagonista al periodista Chapu Apaolaza, esta se dedicó a una singular ganadería, Baltasar Iban.

Disculpando la ausencia de Cristina Moratiel, titular de la ganadería, fue su mayoral, Domingo González, quien habló de la casa, de origen salmantino, pero afincada en Colmenar. Tras un vídeo de presentación de la ganadería y sus reses, el presidente de la Peña Taurina, Francisco Salamanca, comenzó con la charla distendida con González, que se mostró muy cercano a los aficionados. Así, respecto a su ganado, reconoció que la base de una ganadería es “que el ganadero busque los que quiere”;”prefiero lidiar cuatro que veinte, la satisfacción personal está por encima de todo”. Comentó cómo fue ese momento, hace varios años, en el que se “refrescó” la ganadería con sementales “por si algún día hay problemas de consanguinidad”. Los resultados fueron buenos pero de gran tamaño. Se trata de una ganadería muy abierta, con muchas ramas. Asegura que el comportamiento de su ganado siempre le ha gustado, y que a la hora de la selección, tan importante es que entre a la muleta como el caballo. “Si yo me aburro en un tentadero, malo”, reconoció.

Sus reses nacen a los pies de la Sierra de Guadarrama, “toros de frío” que se procura nazcan en buena época para que no les afecte en exceso. Este enclave, además de los beneficios, tiene su parte menos positiva, y es la sobrepoblación de lobos y jabalíes. González explicó cómo ha aumentado de una o dos reses muertas por ataques al año, a casi 30.

Inevitable fue tratar el tema de “Provechito”, res que corneó mortalmente a Iván Fandiño, algo que cambió el tono de la conversación al reconocer cómo ha afectado esto a la selección de toros de su ganadería. “La quieren para lo justo, para perjuicio de los aficionados; no para el público, que hay mucho, pero aficionados, pocos”. Igualmete, explicó que el toro de hora en día “es más bravo que nunca”, con matices que lo hacen más “toreable”, y que los toreros también torean mejor que nunca, porque están muy preparados”. Afirmó con rotundidad que el toro baboso que abunda en las plazas y espectáculos, “para mí, es una equivocación”. El mayoral recordó algunas reses que han destacado sobre otras, como la lidiada por César Rincón, que asegura fue brillante, y le hizo “pasar hasta miedo”; “para que a mí me llene, tiene que ser un gran toro”, afirmó después. Igualmente, destacó también a los novillos, reses algo “menospreciadas” y que asegura han dado unas novilladas también espectaculares.

La Peña Taurina El Encierro ha vuelto a acercar a los cuellaranos a la perspectiva de la fiesta desde dentro, con la mirada de una ganadería de prestigio como Baltasar Iban.