aceras san gil WEB
Publicidad

Los dos grupos de oposición en el Ayuntamiento de Cuéllar se han unido a las quejas vecinales del barrio de San Gil, donde se están realizando obras en las aceras de tres de sus calles. Los propios vecinos ya mostraron su descontento ante la forma de ejecución, y los dos grupos se han hecho eco en forma de denuncia social.

Tanto PSOE como IU lamentan la forma de actuar del equipo de Gobierno del Partido Popular en esta obra, “primero con la falta de información a los vecinos en cuanto a las características del proyecto, y en segundo lugar, por la ejecución de la obra, que ha generado inquietud y descontento entre los vecinos”. Los dos grupos de oposición afirman que, una vez más, “el equipo de Gobierno comete un mayúsculo error”; “ya que teniendo la posibilidad de hacer las cosas bien, las realiza tremendamente mal, puesto que no se entiende cómo no se ha acometido una rehabilitación integral para soterrar acometidas y sobre todo cambiar las redes de agua”. Denuncian que los vecinos seguirán bebiendo agua proveniente de tuberías de plomo o fibrocemento. La oposición acusa estas acciones “al nerviosismo y las prisas por la proximidad de las elecciones municipales”. Se preguntan cuál es la razón de esta discriminación frente a otros vecinos del municipio que sí han visto rehabilitadas las calles de manera integral. Así, señalan que si no había presupuesto suficiente, se tendría que haber ejecutado la obra en varias anualidades.

Vecinos y oposición hablan de discriminación al no haber rehabilitado las vías de manera integral

PSOE e IU afirman que el barrio de San Gil es “maltratado reiteradamente por el Partido Popular local, ya que el estado de conservación del barrio ha sido cuestionado en varias ocasiones”. Desde la limpieza, estado de viales y aceras, problemas con la nieve o la presencia de roedores, para los grupos de oposición “queda acreditado que el PP de Cuéllar ha creado desigualdad entre los vecinos, habiendo ciudadanos de primera, de segunda y de tercera”.

Por último, desde el PSOE e IU, piden al equipo de Gobierno que dé una explicación y aborde una solución a “semejante chapuza”, además de “atender las peticiones de los vecinos para disipar cualquier inquietud por posibles humedades o inundaciones de las viviendas”. Mientras, las obras están a punto de concluir.