plaza de toros
Plaza de Toros de Cuéllar en años anteriores a la pandemia. / C.N

Como era de esperar, la última sesión plenaria sirvió para poner sobre la mesa el tema de las dos corridas extraordinarias que acogerá la Plaza de Toros de Cuéllar los próximos 19 y 20 de junio. Fue el edil Javier Hernanz el primero en abordar la cuestión, afeando al equipo de Gobierno que el grupo de la oposición se enterara por la prensa. “Creo que son cuestiones suficientemente importantes como para informar a los concejales”, comentó por parte de su grupo. Además, quiso interesarse por la forma de contratación de todo lo referente a las corridas, tanto ganaderías como figuras, además del porqué de esas fechas y los números exactos a los que ascenderán los gastos.

Para el alcalde, Carlos Fraile, quien confesó sentirse “especialmente responsable de que no hubiera toros en 2020”, la oportunidad que se presenta este 2021 es la de volver a dar vida a la Plaza de Toros. Reconoció de nuevo que la celebración de los encierros ya se veía muy complicada hace meses, y que todas las poblaciones con plaza fija pueden aprovechar esta posibilidad. La misma oportunidad se presentó con las ganaderías, a las que en condiciones normales “no accederíamos ni de broma”. Defendió de nuevo la repercusión económica, el movimiento de alojamientos en la zona; “me consta que ya han llamado para interesarse por entradas y abonos desde Extremadura o Andalucía”, detalló. Además, añadió refiriéndose al partido de la oposición que rige la Comunidad: “espero que autoricen el 50% para los festejos en esa fecha”.

Hernanz continuó con el debate aludiendo a la hostelería cuellarana; “¿ha preguntado a los hosteleros?, porque con los que hemos hablado no están de acuerdo, quieren saber cómo se va a controlar el aforo por ejemplo en los bares de alrededor de la plaza, porque el 9 de mayo no se acaba todo, simplemente empezarán otras medidas”. El alcalde respondió que esta misma semana se han reunido con la Guardia Civil para planificar cómo se controlará todo esos días. “Me entristece que se reaccione así, pero están en su derecho de no abrir, adoptar las medidas que crean si no están de acuerdo; su libertad les permite cerrar”, reiteró Fraile, que hizo referencia también a la buena acogida general por parte de los vecinos.

El alcalde continuó defendiendo que además de los gastos, que se detallarán por completo más adelante, se intentará compensar con los ingresos para que haya sostenibilidad económica. El precio de entradas y abonos se está estudiando aún, pero el del abono de ambos festejos rondará los 50 euros, “un precio más que asequible para estas dos corridas”. “Si en el mundo rural no apostamos por la normalidad, saldremos muy mal parados”, añadió el primer edil en defensa de la que él consideró “una actividad cultural más”.

El PP se interesó también por la forma de contratación, a la que el alcalde respondió que será directa por parte del Ayuntamiento. Tanto con las ganaderías como con los toreros ha contactado el alcalde de manera directa, y aunque se trabaja con varios veedores, es el Ayuntamiento quien contrata.

Por su parte, el grupo municipal de la oposición de Ciudadanos mostró sus dudas ante un gasto de 132.000 euros en dos festejos dada la situación que atraviesa la sociedad con la pandemia. Para el grupo, este montante pudiera haberse invertido en otras necesidades del municipio.