matanza tabanera
matanza tabanera

Tabanera la Luenga celebró con gran éxito la X Matanza Popular organizada por el ayuntamiento y con la colaboración de los vecinos del municipio durante el pasado fin de semana.

El cerdo sacrificado, un ejemplar de 220 kg fue un año más donado por la familia Conde de Granjas Dimas y El Pilar. Se puede considerar que se trata de una fiesta verdaderamente tradicional y que forma parte del vivir del pueblo como colectividad vital. Esto explica que las tradicionales matanzas se hayan salvado del olvido y formen como tal parte del folclore y seña de identidad como pueblo.

Unos de los datos dignos de mención en esta X Matanza Popular es que se reunieron para la comida unos 140 vecinos ,el sábado, sorprendió la meteorológico con un fuerte viento y una nevada que dejó el pueblo blanco en pocos minutos, demás cabe destacar que en Tabanera la Luenga hay solamente 52 habitantes censados. En los años en que el clima es más desfavorable hay que agradecer sobre todo a la empresa Transportes Martín que desde hace unos años aporta de forma desinteresada uno de sus camiones para la realización de esta fiesta.

Destacar un año más al grupo de vecinos cocineros voluntarios, como el párroco Pablo Montalvo que conoce bien estas costumbres que se unió también al equipo de voluntarios para el despiece del animal, donde los mayores con más práctica orientaban a las nuevas generaciones en el manejo del cuchillo, como separar la mejores piezas de carne y la preparación del picadillo.

En tiempos de nuestros padres y abuelos la matanza era todo un rito y una fiesta, un acontecimiento anual que reunía a todos los parientes y vecinos, los hombres sacrificaban el animal, las mujeres se afanaban en limpiar las primicias que se iban ofreciendo y la chiquillería jugaba y alborotaba por todas partes, esperando para recoger la vejiga e inflar la zambomba.

Y, esta es la grandeza de haber recuperado y conservado esta fiesta en un 85% de los municipios de la provincia, en los que se celebra de distintas maneras, pero recordando de alguna forma cómo se preparaban las buenas morcillas de la abuela, la paciente preparación de los chicharrones durante horas en el caldero, los sumarros, la panceta, la proporción de especias del picadillo, etc.

Durante los tres días del fin de semana se hicieron comidas y cenas con todos los productos del animal. Así los vecinos, mujeres y hombres prepararon unas deliciosas patatas con costillas, los filetes a la plancha, los chicharrones, el picadillo, la cabeza y el costillar asado y de todos ellos dieron buena cuenta todos los asistentes en los locales municipales junto al frontón. Para amenizar la fría tarde del sábado, la asociación cultural La Umbieja nos organizó un bingo entre los asistentes, seguido de un karaoke y música para todos.

 

Constancio Ballesteros