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La noche de los sábados en Cuéllar tiene desde este fin de semana aires literarios. La Concejalía de Turismo presentó la nueva ruta literaria que parte del Castillo  y que da un repaso a todos los autores que han pasado por la villa a lo largo de la historia. ‘De letras incompletas’ es el título otorgado por su autora, Blanca Amelia Izquierdo, actriz también en la obra.  El objetivo, como explicó la concejal Maite Sánchez, es que la gente siga leyendo los libros que versan sobre Cuéllar, y conocer así todas esas obras que han transcurrido en Cuéllar o se han basado en ella, además de personajes que vivieron en la localidad. “Es muy diferentes y muy bonita, ha llegado el teatro más actual a Cuéllar”, explicó. Algo más de una hora para recorrer puntos del centro histórico de la villa que unen las diversas historias de los autores, desde el Castillo hasta la Capilla de La Magdalena.

Estética diferente y más renovada que no se centra en la Edad Media como tal es la presentación de esta obra que ya tiene un comienzo muy musical. Diego Baeza es el intérprete al que acompañan la directora de la obra, Sergio Caminero y Jesús Puebla. Desde el Castillo se hace parada en el Estudio de Gramática, base de la literatura, donde se hace un guiño a Gonzalo Giner y su obra El Sanador de Caballos. La Judería acoge a Tirso de Molina y recuerdas a las reinas de Castilla, para continuar por la iglesia de San Esteban y escuchar poemas bajo el ábside mudéjar. No podía faltar la figura de la poetisa ALfonsa de la Torre, con una bella escena con cante y baile en la parte trasera de la sala cultural que lleva su nombre.

La cultura popular se pone en valor desde el primer momento de la obra, y se recreó en este estreno con la interpretación de una pieza con unas mujeres al fresco en la Plaza del Mercado del Pan; es así como demuestran que la literatura tiene como base la cultura popular y su transmisión a la culta, y es esto lo que crea las mejores historias. La Capilla de La Magdalena es el último escenario, con José de Espronceda como protagonista; Sancho Saldaña y el Castellano de Cuéllar fue su obra basada en la villa, donde residió.

El guiño final a todos los autores contemporáneos de la villa y una animada jota cerraron una obra a la que se podrá asistir todos los sábados de agosto y, previsiblemente, se ampliará algo más en septiembre “si el covid respeta”, como dijo la concejal Sánchez.