Carretera SG-500 en la que se llevaría a cabo el plan de mejora de la plataforma y el firme. / E.A.
Carretera SG-500 en la que se llevaría a cabo el plan de mejora de la plataforma y el firme. / E.A.

El plan de mejora de la plataforma y el firme de la carretera SG-500 no es nuevo. De hecho, la anterior Consejería de Infraestructuras ya anunció en junio del pasado año que su intención era arreglar este tramo antes de que acabara la legislatura -en un plazo máximo de dos años-, pero esto no fue posible. El pasado miércoles 18 de mayo, la consejera de Movilidad y Transformación Digital de la Junta de Castilla y León, María González Corral, explicó en las Cortes regionales el programa de actuaciones de esta nueva Consejería. Como continuación a las obras ejecutadas en la AV-500, comunicó que ya está redactado y en fase de tramitación ambiental el proyecto de la SG-500. Todo ello, pese a la oposición de ecologistas como el Colectivo Azálvaro, una ONG ambientalista local que lucha desde hace años contra un arreglo a gran escala de la carretera, dada la gran cantidad de atropellos de fauna salvaje que se suceden diariamente y que aumentarían de llevarse a cabo las obras; solo en ese tramo se registraron 91 atropellos en 2021 –en lo que va de año, se han producido 21.

La carretera AV-500 une la provincia de Ávila con la de Segovia a través de la SG-500, que atraviesa el paraje conocido como ‘Campo Azalvaro’, un espacio incluido dentro de la Red Natura 2000, que cuenta con dos áreas críticas de cigüeña Negra y un área crítica y otra sensible del águila Imperial, así como con varios restos arqueológicos de gran valor que deben pasar por comisiones de Patrimonio. Y es aquí donde radica el problema de este proyecto.

Más velocidad y atropellos

Este plan forma parte del corredor Ávila-El Espinar-Madrid y engloba tres posibles alternativas, siendo la “más agresiva” con el espacio protegido la que comprende el ensanchamiento de la vía y la eliminación de los badenes, unas obras que ya se han realizado en la AV-500, y que permitirían circular a 120 km/hora.

El Colectivo Azálvaro no se opone a que se realice una mejora de la SG-500, con el refuerzo del firme, sino a la ampliación de la plataforma. “No quieren arreglar una carretera de uso comarcal, sino convertirla en una vía rápida de acceso libre de peaje y ese es el problema”, explica el presidente de la entidad, José Aguilera. Lo cierto es que la carretera Ávila-El Espinar (AV-500 y SG-500) fue diseñada como un medio de comunicación local, pero hace años que se transformó en una vía rápida para acceder a la Comunidad de Madrid, ahorrando parte del peaje de la autopista. Así, mientras que el tráfico medio diario era de 226 vehículos en 2004, pasó a ser de más de 1.000 en 2021.

La alternativa de ensanche y mejora del firme traería consigo un incremento de la intensidad del tráfico que, a juicio del Colectivo, se traduciría en un aumento paralelo del número de atropellos de fauna protegida, que ya pasó de 46 en 2020 a 94 en 2021. “Esto demuestra cómo está afectando al mantenimiento de la biodiversidad en este espacio”, denuncia Aguilera. Para poner freno a esta cuestión, la ONG cree que se ha de apostar por la limitación de la velocidad a 70 km/hora en esta vía, así como por la prohibición del paso de vehículos pesados. El presidente de la entidad va más allá y considera que, en caso de que finalmente se proceda al ensanchamiento de la vía como en la AV-500, “deberían instalarse radares de tramo”.

El Colectivo Azálvaro recoge los datos de atropellos en la SG-500 y la AV-500, y colabora desde mayo de 2021 con el Plan Stop Atropellos de Fauna Española (SAFE), financiado y promovido por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), que evalúa la mortalidad de fauna por atropellos en España.

A su vez, este proyecto podría afectar a otros asuntos. El paisaje estepario, despoblado y abierto en el que se encuentra integrada la SG-500 la ha convertido en un buen número de ocasiones en el escenario de grabación de multitud de anuncios y otras producciones audiovisuales. Esto lleva al Colectivo a reclamar que se le otorgue la consideración de ‘Carretera paisajística’, para tratar de evitar así que “revienten” este espacio natural.