La Fundación del Archivo hace su balance anual

El Duque de Alburquerque y los miembros del Patronato de la Fundación del Archivo de la Casa Ducal repasaron el ejercicio de 2019, que contó con la visita de 21 investigadores y 28 consultas

La villa recobra poco a poco la normalidad adaptada a la situación y las rutinas se abren paso; es por ello que el Patronato de la Fundación Archivo Histórico de la Casa Ducal de Alburquerque mantuvo una de sus reuniones ayer mismo. El lugar elegido no fue el Castillo-Palacio, como en otras ocasiones, ni en la parte alta del Torreón que alberga el Archivo. Esta vez, el espacio elegido fue el salón de plenos, donde se guardaron todas las distancias pertinentes para este encuentro.

A la reunión asistió el presidente de la Fundación y duque de Alburquerque, Juan Miguel Osorio y Bertrán de Lis; Guillermo Frühbeck Olmedo, abogado del duque, que ocupa el cargo de secretario; Luisa María Gómez García, vocal de la Fundación; Maite Sánchez como representante del Ayuntamiento, y José María Bravo, diputado de Cultura, además de Julia Montalvillo, archivera municipal.

El balance del ejercicio anterior deja unos datos de actividad el Archivo bastante interesantes: fueron 21 los investigadores que visitaron el Archivo, la mayoría de ellos doctorandos y escritores que requerían información de los documentos allí almacenados. Se han digitalizado 222 documentos, lo que supone un total de 3.760 fotografías, como explicó la archivera municipal, Julia Montalvillo. Asimismo, se han respondido 28 consultas realizadas a los fondos. Las actividades llevadas a cabo han sido las habituales: visitas ‘Conoce el Archivo’ y participación en el Día Internacional de los Archivos.

Además, se realizó la presentación del libro ‘Don Juan Manuel y los judíos’, además de la Conferencia de artesonados mudéjares en El Carracillo. Otra de las presentaciones que contó con más público fue la del libro ‘La Armedilla. Historia de un Monasterio Jerónimo’. Igualmente, una de las actividades a destacar fue la visita de los alumnos de la Universidad Carlos III de Madrid, que realizaron su viaje de fin de curso al archivo cuellarano.

Las instalaciones se encuentran ahora cerradas y protegidas ante la situación actual, que repercutirá en la actividad de 2020, al igual que en la de todos los sectores afines. Sin embargo, prosigue el funcionamiento de un órgano vital para la historia patrimonial y documental de la villa, una Fundación que a través de sus amigos y empresas amigas da vida a su desarrollo.