La biblioteca de la Fundación Caja Cega permanece cerrada. /E.A.
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La vuelta a la “nueva normalidad” también va a afectar de forma importante a las bibliotecas, tanto públicas como privadas. Ese es el caso de la biblioteca pública que la Fundación Caja Cega tiene en Fuentepelayo en colaboración con el Ayuntamiento de la villa y con Cajaviva. Una biblioteca puesta a disposición de los usuarios de la localidad y de otros pueblos del contorno.

La publicación en el BOE del pasado sábado de la Orden del Ministerio de Sanidad sobre la flexibilización de determinadas restricciones de ámbito nacional, establecidas tras la declaración del estado de alarma en aplicación de la Fase 1, atañe directamente a la reapertura de estos espacios de cultura existentes en el ámbito rural.

La biblioteca, además de su finalidad estrictamente constreñida al ámbito de lectura en la propia sala, y al préstamo de fondos bibliográficos; también constituye un punto de referencia para el encuentro social, e incluso para el fomento de actividades lúdicas y cooperativas en el que tienen cabida la celebración de actividades cooperativas y grupales.

Con la nueva normativa de cumplimiento obligado, tanto para la propia bibliotecaria como para los potenciales usuarios en cuanto a medidas de seguridad e higiene, del recinto y de las personas, va a suponer un cambio radical en la intendencia organizativa de dicha biblioteca.

Ahora, la Fundación ya lleva anticipadas muchas de las medidas que se recogen en la legalidad publicada para que en el momento que se decidan a abrir la biblioteca, el impacto sea el menor posible. Aún quedarán acciones que llevar a cabo que, necesariamente pasarán por la coordinación con los agentes sociales y el propio ayuntamiento.