Temporeros trabajan en la campaña de la fresa de la provincia.

La producción de planta de fresa, donde Segovia es la provincia puntera de toda España, verá mejoradas sus condiciones para exportar al extranjero, gracias a las certificaciones fitosanitarias en origen.

La Subdelegación del Gobierno de Segovia acogió esta semana pasada una reunión entre representantes del sector de viveristas de plantas de la fresa, y del Ministerio de Agricultura.

Desde la Subdelegación recordaron la importancia que suponen las exportaciones de las empresas de plantón de fresa de Castilla y León, que centran su producción en las provincias de Segovia sobre todo, pero también de Valladolid y Ávila. Su mercancía tiene diversos destinos, entre los que destacan los países del Norte de África, y desde hace poco tiempo, Sudamérica.

El Área de Agricultura de la Delegación de Gobierno fue la que propició esta reunión para plantear al sector la posibilidad de trasladar la certificación fitosanitaria en frontera a las instalaciones de origen. Ya que Castilla y León es una Comunidad Autónoma sin puerto ni grandes aeropuertos de salida de mercancía, este procedimiento es el mayoritario para de las empresas ubicadas en la región. “El objetivo es mejorar en agilidad y promover la igualdad de condiciones en el acceso a los mercados internacionales”, aseguran desde la Subdelegación del Gobierno.

Ante las propuestas planteadas, se tratará de explorar tanto la posibilidad de que cada una de las empresas soliciten la certificación en sus instalaciones, como que la Asociación de Viveristas proponga una única sede donde se pueda certificar a todas las empresas.
Este procedimiento de autorización viene regulado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y tanto los controles a realizar como la labor inspectora están perfectamente asegurados, ya que la Delegación del Gobierno posee tres inspectores de Sanidad Vegetal en Frontera en la Comunidad Autónoma, ubicados en las subdelegaciones de Valladolid, Soria y Palencia, que pueden prestar servicio en todo el territorio.

Con esta propuesta se evita tener que esperar a que extiendan los certificados en los puertos marítimos antes de los embarques, o en los aeropuertos. De este modo los Puntos de Información Transfronterizo (PIT) se evitarían para los camiones que llegan cargados con las plantas producidas en los viveros segovianos.

Cecilia Muñoz, técnico de la Asociación de Viveristas Españoles, recuerda que hay veces que en los puertos se generan largas esperas que pueden dar al traste con los miles de plantas que llegan en camiones desde Segovia. “Si llegamos con la certificación oficial ya cumplimentada, nos evitamos sorpresas y reducimos riesgos. Si el funcionario de aduanas nos requiere porque tenga dudas sobre la posibilidad de que haya mosquitos, de que se utilicen palés sin el sello que cumpla la normativa, etc… se pueden generar retratos que afectan al producto, que es totalmente perecedero, como ya nos ha pasado en alguna ocasión”.

Desde la Asociación de Viveristas Españoles, que preside el segoviano Javier Palacios, han acogido con satisfacción esta mejora en la tramitación de los expedientes burocráticos, y podrá así agilizarse el comercio exterior de la planta de fresa, que representa la mayoría de la actividad de este sector, y donde Segovia es el primer eslabón de una cadena, la de la fresa que se multiplica y que hace que España sea el mayor productor de este fruto de toda Europa, con 320.000 toneladas. Salen de sus 8.700 hectáreas de cultivo, sobre todo en Huelva y Málaga. España es además el segundo país productor mundial, solo superado por Estados Unidos, con algo más de un millón de toneladas producidas.

Nuevos mercados

En los últimos años Segovia se ha posicionado en cabeza en este mundo y ampliado su radio de distribución de las plantas, que además de Huelva, se venden a Marruecos y a Argelia. Pero también en las últimas campañas se están transportando hasta Sudamérica, tal como aclara Cecilia Muñoz. “Por el momento las ventas en los países latinoamericanos no son muy elevadas, pero va creciendo”. “El mercado en Huelva ya está saturado y crecen los del Magreb y América”, puntualiza, a la vez que aclara que para las ventas a los países de la UE no son precisos los trámites de certificación fitosanitaria.

Otra de las dificultades que se les presentaban hasta ahora a los productores segovianos se refiere al corto período de tiempo de vida de la planta: habitualmente se producen en parte de septiembre y de octubre. “Al concentrarse en plazos cortos, tenemos que pensar que cada vivero habilite un lugar concreto para que la inspección de los técnicos de Aduanas puedan llevarla a cabo”, añade Cecilia Muñoz, que recuerda que ya se está haciendo algo similar con la patata de siembra. “El tener a los técnicos aquí siempre hace más sencillos los trámites y se resuelve antes que si lo tenemos que hacer a cientos de kilómetros de distancia, y con funcionarios a los que no vemos ni conocemos”.

grafico fresas

Tercer epígrafe en las ventas segovianas en el exterior

La producción de plantas de fresa en Segovia representa uno de los capítulos más relevantes de la actividad agraria. Además de tener el honor de estar entre los sectores que más ha crecido en los últimos años, destaca por el elevado volumen de mano de obra que mueve. En total necesita contratar a más de 4.000 temporeros cada año. Si en las primeras campañas esta mano de obra la integraba personal autóctono, en las últimas temporadas se nutre de extranjeros, sobre todo mujeres de países del Este europeo.

Las plantas de fresa que producen los viveros segovianos tienen como destino otras provincias españolas, sobre todo Huelva, donde llegan en camiones para ser plantadas allí con el objetivo de producir el fruto rojo que luego se venden por toda la Península y por los países europeos. Las plantas iniciales también se destinan a otros países de la UE y a naciones del Norte de África como Marruecos y Argelia. En los últimos años los viveristas segovianos también han abierto mercados en Sudamérica.

Las ventas de plantas en el exterior representan para Segovia un movimiento económico de más de 30 millones de euros, según el último dato, correspondiente a la temporada 2020, el año de la pandemia, donde los mercados mundiales se vieron condicionados por la Covid. El año anterior, 2019, las exportaciones de plantas de fresa desde Segovia se elevaron hasta los casi 34 millones de euros, y más de 31 millones sumaron las ventas en el 2018. De este modo, este producto supone el tercer epígrafe en el ‘ranking’ de exportaciones de Segovia, después de las ventas de bebidas alcohólicas y manufacturas de higiene.

Implantación rural

En todo caso estos dos epígrafes que encabezan el listado se refieren a dos empresas concretas que tienen aquí su producción, aunque están controladas por multinacionales exteriores. Son Beam Suntory, que produce y comercializa whiskys y otras bebidas; y las fábricas de material higiénico Ontex y Drylock, de capital belga.

En el caso de los viveros de planta de fresa, agrupa a más de 20 empresas totalmente segovianas, ubicadas en distintos puntos de la provincia -desde la zona de Carbonero el Mayor, hasta Cuéllar y Fuente el Olmo de Fuentidueña-, lo que representa también una intensa implantación y extensa distribución en el medio rural de la provincia segoviana.

De acuerdo con los datos de la Cámara de Comercio de Segovia, los empresarios de la provincia traspasaron por primera vez en su historia la barrera de los 500 millones en sus ventas al exterior el año pasado. Exportaron productos por valor de 511 millones, lo que supone un incremento de un 26,69% más que en 2019 con lo que lideraron el crecimiento a nivel provincial en España. En un contexto general de caída de las ventas al exterior tanto españolas (-10,22%) como autonómicas (-14.72%) a consecuencia de la Covid, en el que solo quince provincias lograron mejorar sus resultados con respecto al año anterior, Segovia lideró ese crecimiento con una ventaja considerable sobre la segunda, Huesca (17,9%) o la tercera, Cáceres (16,7%). Con la nueva certificación en origen de la planta de fresa, las ventas al extranjero podrían mejorar más.