Estación de autobuses de San Rafael. / E.R.

El proyecto de reforma de la actual estación de autobuses de San Rafael ya está en marcha. En los próximos días darán comienzo las obras adjudicadas por orden de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León a la empresa Transportes y Construcciones Blasgon S.A. que estaban previstas para el mes de septiembre y que finalmente se han retrasado. Esto ha provocado que el Ayuntamiento de la localidad se vea obligado a trasladar el servicio que se presta en dicha estación.

A través de un comunicado, el Ayuntamiento informó en la tarde del lunes del traslado de la estación a la carretera de Segovia número 35, esquina Calle Menacho (antiguo Bar La Rueda) desde ayer mismo y por un espacio de tiempo aproximado de cinco meses. En el mismo comunicado también informaron de que está previsto que en los próximos días se habilite un local para la taquilla y la sala de espera en el nuevo enclave.

La falta de previsión provocó que la mañana de ayer fuera un caos para los usuarios de los autobuses que en su mayoría desconocían el traslado del servicio. Como cada mañana, los espinariegos acudieron a la estación de San Rafael para coger los autobuses en los que se trasladan a sus puestos de trabajo o centros de estudio. Sin embargo, los autobuses de la empresa Avanza, concesionaria del servicio, pasaron de largo hasta el nuevo enclave que se encuentra a unos 500 metros calle arriba.

Esto provocó el desconcierto de los allí presentes y carreras a las 7 horas de la mañana de los viajeros que no querían perder sus transportes. Los conductores de los autobuses, conscientes de la situación, han esperado a todos los viajeros e incluso algunos han vuelto a la estación para recoger a los más rezagados. Esta situación se ha transformado en un retraso de hasta más de diez minutos en las horas previstas de salida, creando un clima de hostilidad y enfado entre los trabajadores que no querían llegar tarde a sus puestos de trabajo.

“Dicen que avisaron ayer del traslado pero yo no vi nada. Podían haber puesto algún cartel en la estación de dónde sale el autobús o habernos informado la semana pasada para evitar todo este lío”, comentaba una joven profundamente enfadada, que aseguraba que iba a llegar tarde a su primera clase en la universidad.

El lugar elegido por el Ayuntamiento para que los vecinos suban y bajen de los autobuses es una plaza de grandes dimensiones que servía de aparcamiento a un antiguo bar y en el que hay espacio de sobra para que maniobren los autobuses.

Las obras de remodelación se extenderán hasta los primeros meses del año 2021 y consistirán en la sustitución total de la carpintería interior y exterior por una más eficiente térmicamente, el cambio del solado y modificación de bajantes, la modificación de la distribución interior de aseos, oficinas y bar, así como el acondicionamiento de los espacios exteriores de la parcela para hacerla más funcional, con cambios en los espacios de aparcamiento de vehículos, circulación y zonas peatonales.

La reforma, que contará con un presupuesto aprobado de 221.788,92 euros, también afectará a los acabados exteriores de la marquesina y a su iluminación. Asimismo, se modificarán las barreras arquitectónicas actuales para mejorar la accesibilidad de las personas con movilidad reducida. Esta reforma supondrá una mejora considerable en la movilidad para los vecinos de la localidad espinariega.