El mayoral de Toros de Castilla, Igor Pereira y Saúl Sanz salen en hombros de los quintos de Cantalejo. / A.M.
El mayoral de Toros de Castilla, Igor Pereira y Saúl Sanz salen en hombros de los quintos de Cantalejo. / A.M.

En los últimos años muchos aficionados de la provincia reclamaban la presencia de los novilleros con picadores segovianos en los carteles de los pueblos y tuvo que ser Cantalejo la que juntara a sus dos paisanos Igor Pereira y Saúl Sanz -aún sin picadores- y al sepulvedano Eusebio Fernández, una apuesta del Ayuntamiento briquero que fue una oportunidad para estos jóvenes y que se vio reflejada en la buena respuesta del público en los tendidos. Tres orejas cada uno cortaron cada uno, mientras que Fernández paseó una. ¿Habrá siguiente en otro pueblo?

Para la ocasión, se contó con astados del hierro de Jesús Martínez ‘Morenito de Aranda’, Toros de Castilla, que fueron termómetro para los de Segovia. Serios de presentación, por encima incluso de lo que exige una novillada para tres espadas de corto bagaje, que ofrecieron un juego extraordinario en su conjunto; quinto y sexto reconocidos con la vuelta al ruedo. Alguno de los ejemplares lidiados dieron la impresión de tener más fondo del visto: cosas de la experiencia y del ir sumando festejos.

Pase de pecho del novillero brasileño afincado en Cantalejo, Ígor Pereira. / A.M.
Pase de pecho del novillero brasileño afincado en Cantalejo, Ígor Pereira. / A.M.

El poderío de Brasil

Pereira no eludió las complicaciones que desarrolló el animal tras ser picado de un lado a otro como una bola de paint-ball. El ejemplar de Toros de Castilla desempeñó fuerza en los petos de ambos caballos, pero el brasileño tiró de bravura para coger los palos y evidenciar sus ganas de querer ser torero ante su público. Poderoso en la muleta, aunque por ocasiones un tanto brusco en los cites, empezó por alto para limar las asperezas de un animal que después fue colaborador y metió la cara con cierta nobleza. Pereira redondeó su actuación con certero espadazo y paseó dos orejas al conjunto de un faena de mucho compromiso.

Pasaba por toro el lidiado en cuarto lugar, un novillo serio y bien presentado que tuvo entrega y buena condición, con el que Pereira se mostró muy completo en todos los tercios. Volvió a demostrar su ambición y se apuntó otro apéndice.

El novillero de Sepúlveda Eusebio Fernández, con el segunda de la tarde. / A.M.
El novillero de Sepúlveda Eusebio Fernández, con el segunda de la tarde. / A.M.

Un quinto extraordinario

El segundo de la tarde fue un novillo corretón, que no se cansó de reponer e impidió que Fernández pudiera ligar pases. Puso en aprieto al sepulvedano, que mostró más disposición -sobre todo con el capote- que oficio. Una eficaz estocada levantó al público de los tendidos para pedir una oreja que fue concedida por la presidencia.

El quinto fue un novillo de categoría y de vuelta al ruedo, que permitió estar más a gusto a Fernández. Tuvo nobleza y calidad el astado, en un trasteo en el que el de Sepúlveda dejó buenos pasajes, sobre todo por abajo. No pudo redondear la faena con los aceros y perdió el premio.

El local Saúl Sanz se deja llegar al tercer novillero del festejo. / A.M.
El local Saúl Sanz se deja llegar al tercer novillero del festejo. / A.M.

Sanz, a placer con el sexto

Astado fuerte el que salió para el novillero sin picadores Saúl Sanz. Pedía recomponerse para poder hilvanar pases y ver el recorrido que tenía. La promesa local, pese a verse en varias ocasiones cogida, continuó entregado, una virtud que fue valorada con un trofeo.

Cerró plaza un eral de nota, con repetición y codicia, con el que Sanz pudo resarcirse y torear a placer. Templado el briquero, firmó tandas de alto calibre y un efectivo espadazo para pasear otras dos orejas. 

Brindis de Saúl Sanz a sus compañeros de terna, Pereira y Fernández. / A.M.
Brindis de Saúl Sanz a sus compañeros de terna, Pereira y Fernández. / A.M.

Ficha

Plaza de toros de Cantalejo (Segovia). Cuarto festejo de la feria. Dos tercios de entrada. Novillos de Toros de Castilla, bien presentados y de buen juego en su conjunto: fueron reconocidos con vuelta al ruedo el quinto y el sexto.
Ígor Pereira, dos orejas y oreja.
Eusebio Fernández, oreja y ovación.
Saúl Sanz, oreja y dos orejas.