Los profesores pretenden "mantener viva la llama de la música", hasta poder volver a las aulas. /C.N.
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Con la interrupción de las rutinas debido al Estado de Alarma y el derivado confinamiento, los cuellaranos ven pausado también el curso en la Escuela de Música. Desde que se decretara la suspensión de las clases, la escuela cesó su actividad in situ, aunque no el contacto entre alumnos y profesores.

En consecuencia, el Ayuntamiento daba a conocer esta semana que el pago mensual de la matrícula de la Escuela de Música quedaba cancelado por la situación provocada por el Covid-19. Así, los pagos quedan suspendidos hasta la reanudación de las clases presenciales; esto queda sujeto a la decisión a nivel nacional, que podría afectar hasta casi final de curso dadas las intenciones de apertura gradual declaradas por el Gobierno Central estos días. No obstante, los alumnos matriculados en este curso 2019/2020 pueden seguir impartiendo las clases de manera no presencial por los medios estipulados por los profesores.

Desde el Ayuntamiento han querido mandar un mensaje de ánimo a todas las familias; “os alentamos a que continuéis las clases y no abandonéis la música”, comentan desde el Consistorio. “Las circunstancias han demostrado estos días lo importante y necesaria que es la música, alegrándonos el confinamiento a todos”, concluyen.

LAS CLASES ON LINE

Así lo están haciendo la mayoría de profesores, que quieren seguir motivando a sus alumnos y ofreciéndoles la posibilidad de avanzar aunque sea complicado mantener el ritmo habitual de las clases. A sabiendas de que para ellos puede ser una distracción en días tan largos de confinamiento, los profesores mantienen clases on line, mediante videollamada. También ofrecen la posibilidad de que el alumno mande vídeos al profesor para que este corrija al alumno en la siguiente clase.

Otros profesores procuran mantener el horario de clases y, con las posibilidades que ofrece la tecnología, impartir una lo más normal posible. Rubén Darío Valentín, profesor de viento metal en la Escuela de Música, explica cómo intenta mantener el horario normal de la semana todo lo posible. A través de videollamada o WhatsApp intenta impartir su clase: proporciona material, partituras y los alumnos las interpretan. Durante la semana les devuelve la corrección y así avanzan las clases. Valentín asegura que algunos alumnos están teniendo “bastantes problemas para tocar en casa”, porque los horarios son demasiado tarde y no hay que olvidar que los alumnos están en casa. Explica que está siendo “un poco locura” y que “aprender de forma telemática a tocar un instrumento es un poco complicado”. No obstante, asegura que están intentando “mantener viva la llama de la música” y los alumnos están “muy contentos de que sigan las clases, aunque sea así”, con la esperanza de volver pronto a las aulas y llenarlo todo aún más de música.