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Un momento del convenio suscrito esta semana en la Diputación. /E.A.

La Fundación Centro Nacional del Vidrio (CNV) seguirá contando un año más con el respaldo económico de la Diputación de Segovia, cuyo vicepresidente primero, José María Bravo, recibía esta semana a Andrés Ortega, presidente de la Fundación, para proceder a la firma del convenio entre ambas entidades, que seguirá dotado de 50.000 euros. Mediante esta ayuda, la Diputación, miembro del Patronato de la Fundación, pretende continuar contribuyendo “a la conservación de un recurso diferencial de la provincia, como es la Real Fábrica de Cristales y Vidrio de La Granja, que no sólo cuenta con un importante prestigio internacional por toda la historia y el legado que atesora, sino que también tiene el potencial suficiente para convertirse en un referente artístico, cultural, comercial y formativo”, argumenta el también diputado de Cultura, Juventud y Deportes.

De este modo, la institución provincial mantiene su apuesta por poner en valor la tradición vidriera y el arte decorativo ligado a la misma, y contribuye a que la Fundación pueda seguir su proyecto de actuaciones, que engloba la actividad formativa que ofrece posibilidades de desarrollo profesional en el campo del vidrio, tanto en el ámbito de la creación artística como en el tecnológico e industrial; la actividad museística del Museo Tecnológico del Vidrio, que no sólo acoge visitas, sino también talleres didácticos y demostraciones; y la actividad productiva y comercial, que convierten al cristal de La Granja en uno de los más apreciados y de mayor fama internacional.

A pesar de que la pandemia, como ha ocurrido en otras entidades y sectores, ha afectado a parte de esa actividad, especialmente a la que trata de divulgar la tradición de un edificio que se convirtió en una de las más importantes industrias del siglo dieciocho, la intención de la Fundación es poder recuperar poco a poco y cuanto antes la normalidad para poder continuar impulsando el prestigio de la Real Fábrica de Cristales hasta convertirlo en un centro internacional formativo, cultural y que apueste por la investigación. La Diputación, por su parte, confía en que así pueda ser para que el nombre de la provincia de Segovia siga ligado durante muchos años más a la producción artesanal, la innovación tecnológica y a una arquitectura industrial europea de carácter regio que no se olvide.