Jueves Santo en Cuéllar
Uno de los momentos más bellos de la procesión de Jueves Santo, junto al Castillo de Cuéllar. / C.N

La Semana Santa cuellarana encara su recta final tras la celebración de dos de las tres procesiones más importantes de la villa, las de Jueves Santo y Viernes Santo. El pasado jueves tuvo lugar la procesión más ansiada dados los cambios que se produjeron en el recorrido y composición de la propia procesión, y que tanto han gustado a toda la vecindad. Con salida desde el Castillo, el Cristo de San Gil sucedió a la Cruz Desnuda de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Hermanos de todas las cofradías se unieron en este recorrido que dejó unas bellísimas estampas a la puerta de la fortaleza y con la caída del sol. Tras dos años sin ver salir esta procesión, los cuellaranos pudieron disfrutarla además con una agradable tarde en la que el tiempo acompañó.

Los cambios de recorrido han elevado, sin duda, la categoría de esta procesión, que ha tornado en un repaso histórico a través de las imágenes y los monumentos que recorre. Con la bajada por la calle Palacio se logró un emotivo encuentro entre el Cristo de San Gil y La Verónica a la altura del arco de San Martín, algo nunca visto y que sucedió entre decenas de personas que acudieron a este punto. Igualmente, el cruce por el arco de San Andrés, en el estrechamiento de la calle, con el canto de una saeta, dejó otro de los momentos más destacados de la procesión, que culminó en el templo de San Andrés. La satisfacción de vecinos y cofrades con los cambios asientan este nuevo recorrido en Jueves Santo.

Mientras, en Viernes Santo se retomaron todas aquellas tradiciones perdidas dos años atrás. Nuestro Padre Jesús Nazareno volvió a salir desde Santa Clara, El Calvario desde Santo Tomé, María Dolorosa, La Verónica y Jesús Atado a la Columna desde San Esteban; La Soledad partió de San Francisco y el Cristo Yacente desde San Miguel, y todas las imágenes se encontraron en el cruce de la calle Las Parras, donde se volvieron a producir instantes de devoción entre el público. Previamente, el Cristo Yacente reverenció a María Dolorosa Virgen de Los Cuchillos en la Plaza Mayor en medio de un emotivo silencio.

Viernes Santo en Cuellar
Emotivo encuentro entre María Dolorosa y el Cristo Yacente en la Plaza Mayor. / C.N

Sí hubo que destacar que dos de las cofradías cuellaranas, El Calvario y María Dolorosa, acusaron la desaparición de sus bandas de tambores, dulzainas y cornetas, aunque las imágenes salieron igualmente y cumplieron el rito.

La procesión se alargó hasta casi las dos horas y culminó en la Plaza Mayor con el encuentro de todas las cofradías y unas palabras del párroco en este ansiado Viernes Santo.