Los operarios municipales de la localidad empezaron con las labores de desinfección a primera hora. /C.Núñez
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Cuéllar continúa sumido en la crisis del coronavirus y, al igual que en el resto de municipios del territorio nacional, el Ayuntamiento está tomando nuevas medidas periódicamente con el ánimo de mejorar todo lo posible la seguridad de sus conciudadanos. El equipo de Gobierno, tras reunirse el pasado jueves y gestionar los temas referentes al COVID-19,  emitió un nuevo bando en el que la principal medida es la desinfección. Desde ayer viernes comenzaron las labores en la vía pública , en los contenedores de residuos y el mobiliario urbano: bancos, papeleras, parquímetros y barandillas. Igualmente, las tareas se centrarán de manera especial en los lugares de mayor concurrencia de personas: Centro de Salud, supermercados, y farmacias. Las tareas de desinfección las están llevando a cabo operarios municipales equipados con todo lo necesario, unos equipos de protección individual que protegen a los trabajadores, que desde primera hora ya comenzaban por el centro de la localidad, incluyendo también desinfección en cajeros exteriores. Los empleados están utilizando la baldeadora, equipos de presión y mochilas individuales que contienen una solución de hipoclorito, detergente de arrastre. Según ha informado el alcalde, Carlos Fraile, los operarios municipales están  siguiendo el procedimiento habitual de limpieza  que se sigue en fiestas, y con los equipos de presión, los mismos métodos que cuando se utilizaba el glifosato para fumigar. En cuanto a los equipos de protección, también los han adaptado a las circunstancias para garantizar la seguridad. Ha detallado que sí contaban con ciertos productos en el Ayuntamiento, pero han hecho acopio del propio producto de limpieza para todos estos días. Fraile ha comentado que la decisión de comenzar con las labores se ha tomado al recibir el procedimiento de limpieza que se está llevando a cabo en las vías públicas de Madrid por parte del Ministerio. Se ha estudiado y adaptado; “el plan está realizado para los medios de una ciudad como Madrid, y sirve de guía para hacerlo con sensatez con los medios de un Ayuntamiento como el de Cuéllar”, comenta el alcalde, que pone de ejemplo el de no usar las sopladoras, haciendo uso de la lógica. El resto de operarios municipales está trabajando en otras labores y tareas asignadas, destinando parte de la plantilla a esta desinfección.

Por otro lado, a los vecinos se les ruega que las tapas de los contenedores de basura orgánica de superficie se mantengan con la tapa abierta, al objeto de disminuir el posible contacto entre usuarios.

FUERZAS DE SEGURIDAD

Al igual que en otros muchos puntos del país, la Policía Local y Protección Civil están haciendo numerosos esfuerzos para informar de las normas del Estado de Alarma. El alcalde de la localidad afirma que desde la Policía Local de Cuéllar se le ha trasladado la satisfacción con la que están actuando los vecinos, y en la línea de este buen comportamiento y para seguir siendo consecuentes, recuerdan las medidas restrictivas en este nuevo bando. Tan solo se ha llevado a cabo una detención por parte de la Guardia Civil en la tarde del pasado jueves a un varón que se enfrentó a los agentes al ser informado de la situación, y que, al parecer, cuenta con problemas psicológicos.

Desde el Ayuntamiento recuerdan que es “obligación por parte de todos cumplir con lo dispuesto por las autoridades y así evitar cualquier tipo de sanción”; “no podemos relajarnos y contribuir a que el virus siga propagándose, por lo que los desplazamientos serán únicamente por causa justificada e invirtiendo el tiempo mínimo e imprescindible. Recuerdan que “debemos hacer un esfuerzo como sociedad y seguir confinados en nuestras casas, mantener la distancia de seguridad y evitar aglomeraciones de personas, inclusiva en propiedades privadas”.

EL CEMENTERIO

Como informan en el bando, el cementerio municipal de Cuéllar permanece cerrado hasta nueva orden. A los funerales solo pueden acceder y previa comunicación a la Policía Local, familiares de primer grado y hasta un máximo de 15 personas. Todas ellas deben guardar la distancia de seguridad en todo momento, al igual que se hace en tanatorios, limitados al máximo. Estas medidas están siendo especialmente duras -a la par que necesarias- para los vecinos que han sufrido el fallecimiento de algún familiar. n