Manifestación en Nava de la Asunción contra la planta. / Amador Marugán
Manifestación en Nava de la Asunción contra la planta. / Amador Marugán

El futuro de la planta de compostaje proyectada en término municipal de Aldeanueva del Codonal, a escasa distancia de la ermita de Nuestra Señora del Pinarejo y del río Voltoya, sigue en el alero. La fuerza de los opositores al proyecto se ha visto reflejada, recientemente, en las numerosas alegaciones al mismo presentadas en tiempo y forma. Y ahora, es la propia Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) —por boca de su presidente, Juan Ignacio Diego— , quien recela de la planta de compostaje.

“Nos ofrece dudas la viabilidad de ese proyecto”, reconoce, en declaraciones a esta Redacción, el máximo responsable de este organismo dependiente del Ministerio de Agricultura. Aunque asegura no poder adelantar todavía el sentido de la resolución que emitirá la CHD, al estar pendiente de recibir informes, sí avanza que “no lo vemos del todo claro [el proyecto]”.

Diego defiende que en la zona de policía del río Voltoya “tiene que haber un tratamiento muy garantista, muy garantista, de la calidad de las aguas”, por lo que, en un asunto de este tipo, entiende que la CHD debe obrar “con mucha cautela”. El presidente del organismo estima que “en breve plazo” la CHD emitirá su informe sobre la planta de compostaje, reiterando a renglón seguido que “a día de hoy yo no lo veo del todo claro”. Para concluir, Diego sostiene que “lo que debe primar es la calidad del río [Voltoya], que es para lo que este organismo está”.

Como se recordará, desde que los vecinos de Aldeanueva de Codonal comenzaron a denunciar el proyecto, hace poco más de un año, insistieron en advertir sobre el peligro de que un desbordamiento del Voltoya pudiera inundar la planta de compostaje, llevándose al cauce del río los residuos existentes en las instalaciones, con los problemas que generaría, no solo de tipo ambiental, pues podría afectar a acuíferos de los que se suministran numeros núcleos de población.

Un polémico proyecto empresarial desde sus primeros pasos. Hace poco más de un año, en marzo de 2017, vecinos de Aldeanueva del Codonal comenzaron a denunciar el proyecto para construir una planta de compostaje en el término municipal, a no mucha distancia de la ermita de Nuestra Señora del Pinarejo. Su oposición al proyecto encontró rápido eco en la comarca, constituyéndose una plataforma ciudadana, ‘Voltoya sin mierda’, contra el proyecto de la empresa Abersa Gestión de Residuos S.L.

Los contrarios al proyecto responsabilizaron de la situación al anterior alcalde de Aldeanueva del Codonal, Pedro Gómez, al haber autorizado, en su etapa de gobierno, la construcción de la mencionada planta.

Desde entonces y hasta ahora se han sucedido diversas iniciativas contra la planta de compostaje. En abril, los opositores al proyecto se concentraron en la Plaza del Azoguejo, en Segovia; y en octubre lograron reunir a cerca de tres centenares de personas, con el mismo fin, en la Plaza del Caño de Nava de la Asunción.

Además de actos públicos, el pasado mes de diciembre, la Mancomunidad del Río Eresma, que gestiona el suministro de agua potable de 36 núcleos de población, mostró en pleno su “oposición total” a la infraestructura, agregando su “preocupación seria” por su ubicación, en una zona inundable. También en el mes de diciembre de 2017, el procurador del PSOE por Segovia José Luis Aceves llevó el asunto a las Cortes de Castilla y León, preguntando al consejero de Fomento y Medio Ambiente “si la Junta podía garantizar que la instalación, si finalmente se construye y entra en funcionamiento, no va a influir negativamente en la calidad de las aguas del río Voltoya y después del Eresma”. En ese sentido, Aceves advertía del posible “perjuicio sanitario” que podría producirse sobre la población de la Mancomunidad del Río Eresma, de unas 30.000 personas.

Más recientemente, Ecologistas en Acción ha denunciado que la planta de compostaje fue aprobada sin declaración de impacto ambiental, reclamando a la CHD que deniegue autorización por ocupar la zona de policía del río Voltoya.