Juan Ignacio Diego, en su despacho de la CHD. / Guillermo Herrero
Juan Ignacio Diego, en su despacho de la CHD. / Guillermo Herrero

La presa del Ciguiñuela es “la solución global” a los problemas de agua existentes en Segovia y su entorno. Esa es la opinión del presidente de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), Juan Ignacio Diego, quien comienza su discurso constatando que la ciudad de Segovia “aunque parezca mentira [por su cercanía a la Sierra de Guadarrama]” no está sobrada de agua. Y, a la hora de buscar soluciones, él pide “no pensar en los próximos cuatro años, que es la perspectiva política que habitualmente se tiene”, sino trazar un plan para dentro de 50 ó 100 años. En ese sentido, cree que lo más apropiado es buscar “soluciones ambiciosas”. Entre todas las que se han puesto en los últimos años sobre la mesa, Diego se inclina, con claridad, por una de ellas, la del Ciguiñuela.

La pregunta resulta obligada. ¿Se ha descartado el recrecimiento de Puente Alta?. Él quiere diferenciar entre el recrecimiento ‘físico’ del pantano de Revenga —esto es, un aumento teniendo como base su actual coronación—, que “está descartado”; y lo que denomina “el mal llamado recrecimiento”, que consistiría en construir una presa por delante de la actual, de forma que la primigenia quedara dentro. La CHD dice haber analizado en detalle la segunda opción, pero no convence. “El Ayuntamiento de Segovia, en boca de su ingeniero jefe, ha dicho que desde el punto de vista técnico la presa del Ciguiñuela es una mejor solución que la de Puente Alta”, revela Diego.

A la hora de defender la presa del Ciguiñuela, el presidente de la CHD afirma, en primer lugar, que “se emplazaría en un paraje que no tiene ninguna singularidad desde el punto de vista ambiental”. Por el contrario, Puente Alta “limita y afecta al Parque Nacional [de la Sierra de Guadarrama]”. “Desde el punto de vista medioambiental, es indiscutible la mejora que ofrece la presa del Ciguiñuela”, concluye.

Hay otro factor a tener en cuenta: el económico. Los dos proyectos (Puente Alta y Ciguiñuela) tienen “un coste muy semejante”, de unos 46 millones de euros —según estimaciones realizadas hace un par de años—. Pero mientras que con la presa del Ciguiñuela se almacenarían 29 hectómetros cúbicos, con el recrecimiento de Puente Alta se ganarían únicamente 3,5 a la capacidad ya existente. Y, de acuerdo con las explicaciones ofrecidas por Diego, para el bolsillo del contribuyente, el gasto de Puente Alta sería “tres o cuatro veces mayor”.

El presidente de la CHD entiende que la ampliación de Revenga sí tendría una ventaja para el Ayuntamiento de Segovia, la de que “podría gestionar la presa a su mejor saber y entender”. “Pero eso —añade— a la ciudadanía no le ofrece ventaja alguna”.

Volviendo a hablar del proyecto del Ciguiñuela, Diego asegura que, hasta la fecha, “nadie nos ha expuesto razones que nos permitan virar en nuestra posición”. Y él insiste en defender que “la Administración debe buscar la solución que, desde un punto de vista global, interese a la cuenca, que no solo es Segovia capital sino su entorno, que necesita resolver su problema de agua”.

Con la alcaldesa de Segovia rechazando la opción Ciguiñuela, el debate entre las dos opciones todavía no ha terminado. La CHD acepta un impasse, con la esperanza de que el Ayuntamiento de Segovia se avenga a aceptar ese nuevo embalse. “Un plazo como tal no nos hemos dado [para resolver la cuestión], pero con lo que nos están diciendo del cambio climático no tenemos mucho tiempo que perder, y el desarrollo de una obra de esta naturaleza lleva muchos años”, concluye Diego.