La becerrada tuvo que desarrollarse sin banderillas ni dar muerte al becerro en la plaza. / José REdondo
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La becerrada de quintos de El Espinar se desarrolló sin incidentes ni complicaciones el pasado jueves, con dos quintos como protagonistas, después de que el partido animalista Pacma acudiera al juzgado para solicitar la suspensión del evento. Incluso previamente se había reunido con el alcalde, Javier Figueredo, que rechazó la propuesta de no celebrar el festejo taurino.

La becerrada de quintos de El Espinar se desarrolló sin incidentes ni complicaciones el pasado jueves, después de que el partido animalista Pacma acudiera al juzgado para solicitar la suspensión del evento. Incluso previamente se había reunido con el alcalde, Javier Figueredo, que rechazó la propuesta de no celebrar el festejo taurino. Sin embargo, la lidia se realizó sin poner las banderillas al becerro, sin clavarle el estoque y con un simulacro de banderillas sin pincho, para evitar polémicas.

Asimismo, no se dio muerte al animal en la plaza, y se le trasladó para su posterior sacrificio en privadot.