El pintor valsequeño, junto a una de sus obras. /A.P.
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Juan del Pozo Montes es un valsequeño(1948) que vive en Madrid. Hijo del tío Felipe y la señora Paca(q.e.p.d). Desde pequeño conoció la rudeza del trabajo en el medio rural, trabajando como pastor y cabrero. Eran otros tiempos y hubo de dejar pronto la escuela, y dedicarse a la ayuda familiar desde los once años. Creció en el entorno de la Plaza de Alaiza, compartiendo juegos y momentos con otros niños y la vida cotidiana del pueblo.

Desde joven se quiso abrir paso a un futuro mejor. Y arriesgó. Madrid fue su destino. Y todas las posibilidades laborales que ofrecía la gran urbe. Así que fue labrando su futuro. Con carácter, tenaz y siempre esa sonrisa labrada del esfuerzo y el cariño de sus padres y hermanos, zafó y zafó por un sitio y por otro, hasta encontrar el mejor acomodo laboral. Y ese lugar lo encontró en el mundo de la repostería, donde permaneció hasta su jubilación hace unos años.

Su espíritu y su creatividad siempre le han acompañado. Y esas dotes autodidactas las ha ido alimentando gracias a su empeño, clases, prácticas y estudios hasta hoy en día. De ese ingenio, formación pictórica, la curiosidad por la cultura y su aprendizaje en evolución emplea su tiempo en múltiples actividades por la capital. La pintura, es una de sus aficiones y artes favoritas. En ella recrea colorido, sentimiento y pinceladas en ebullición y un arte plástico al que le da un toque vivo y muy personal.

Recientemente, ha finalizado una exposición colectiva en Guadalajara y ya enfoca sus objetivos hacia el día 11 de enero que expondrá en Madrid. Ha expuesto en muchos sitios en Madrid y también en la ciudad del Acueducto hace unos años. Muchos de sus motivos son segovianos y por supuesto de su pueblo, Valseca, donde se espera apreciar pronto su obra, para mostrar sus creaciones, algunas de ellas del campo segoviano, de los rebaños de cabras y ovejas y aquellos pasajes, formados por casas y personas que parten del alma.