Miguel Ángel de Vicente participó ayer en los actos conmemorativos del centro, que cumple ahora 29 años. / el adelantado
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La Residencia de Mayores La Alameda, dependiente de la Diputación, está experimentando un importante proceso de reestructuración arquitectónica con el fin de adaptar todas sus plazas a personas dependientes, y dando respuesta al Decreto de autorización y funcionamiento de los centros de carácter social para la atención a las personas mayores de Castilla y León. De esta manera, después de que ya se hayan puesto en marcha dos unidades de convivencia, el centro asistencial de Nava continúa ese proceso necesario para seguir potenciando el modelo de atención centrado en la persona. Las obras que se están realizando van encaminadas a poner en marcha una tercera unidad de convivencia, ya que en los últimos meses se han adaptado siete baños de las habitaciones de la planta baja y próximamente van a comenzar la adecuación de otros diez baños y cinco habitaciones en diferentes zonas de la residencia.

La institución provincial invertirá 142.000 euros en estas obras de mejora, 55.000 euros en la fase ya finalizada, y otros 87.000 euros en la que va a comenzar en próximas fechas, con previsión de finalización a principios de año. Estas intervenciones arquitectónicas necesarias se ven afianzadas además con la incorporación de una nueva plaza de auxiliar de personas dependientes que se suma a una plantilla de atención directa compuesta por 36 auxiliares, 7 enfermeros, una jefa de enfermería, una fisioterapeuta, una terapeuta ocupacional, un médico, una psicóloga y una trabajadora social.

Toda esta transformación que vive el centro es visto de manera positiva por los familiares de los residentes que ayer pudieron disfrutar del Día de la Familia dentro de la semana de fiestas de la Residencia que coinciden con la de los festejos en Nava de la Asunción y sirven de celebración por el aniversario de su apertura, hace 29 años.

El presidente de la Diputación, Miguel Ángel de Vicente acompañó a residentes, familiares y trabajadores, junto a la diputada de Asuntos Sociales, Azucena Suárez, varios miembros de la corporación provincial y la jefa de servicio de Acción Social, Mar Martínez.

La actuación de un mago o una comida especial fueron algunas de las actividades  desarrolladas y que continuarán como colofón a la semana solidaria en la que elaboración de las muñecas ‘Esperancitas’ ha vuelto a llenar de ilusión y color la residencia. Como siempre, la recaudación de su venta irá destinada a la Asociación Española Contra el Cáncer de Segovia.

El centro vive un proceso continuo de apertura al exterior y las actividades se suceden durante todo el año, algunas dentro del programa de ocio y tiempo libre y otras relacionadas con los proyectos de vida de los residentes. Así, se continúa con el taller intergeneracional con los alumnos de 1º de Bachillerato del IES Jaime Gil de Biedma, y, este año como novedad, se pondrán en marcha actividades en las que se impliquen también profesores de varios departamentos.

La terapia con animales empezará el próximo mes de octubre y está dirigida a los residentes más dependientes, ya que están demostrados los beneficios en personas con alteración de conducta y en aquellos que necesitan muchos apoyos. También volverá a iniciarse el taller de música, al que asisten la mayoría de los residentes, quienes dirigidos por un profesor de música recuerdan canciones de antes, y se comprueba cómo residentes con deterioro cognitivo moderado recuerdan perfectamente coplas, pasodobles o jotas.