IU se opone rotundamente a la doble permuta de Resinas Naturales

El alcalde de Navas de Oro apoyó la negativa del grupo municipal y asegura que la villa cuenta con 57 hectáreas de suelo industrial, suficientes para su futuro desarrollo

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Disconformidad e indignación caracterizaron las palabras de los representantes del Grupo Municipal de Izquierda Unida en sus últimas comunicaciones. En un acto conjunto con el alcalde de Navas de Oro, Ladislao González, compañero de partido y miembro de la Comunidad de Villa y Tierra, el colectivo quiso poner de manifiesto su total desacuerdo con la doble permuta aprobada para la empresa Resinas Naturales. Como es sabido ya por los vecinos, la doble permuta consiste en el intercambio de parcelas entre la Comunidad y el Ayuntamiento, permitiendo que la empresa asentada en el polígono de Villa y Tierra pueda ampliar sus instalaciones.

Desde Izquierda Unida hicieron hincapié desde el principio en la idea de que no están, en ningún caso, en contra de Resinas Naturales o de su actividad, pero defienden el uso del suelo industrial existente en las zonas contiguas a la localidad, que suman entre todas más de 57 hectáreas totales. Defienden el uso industrial de este suelo ya que esa es su función. Consideran muy grave esta acción que consiste en la eliminación de nueve hectáreas de masa forestal para la ampliación de la empresa pero que, como declararon, “no es seguro que se vaya a usar para eso, no hay ningún compromiso”. Reiteran que no es justificable la creación de 22 puestos de trabajo para la eliminación del pinar en esos montes, cuando debería ser una prioridad para cualquier gobierno su protección, debido a los incontables beneficios que produce, incluido el sustento de muchas familias, como fuente de trabajo.

Montserrat Sanz y Alberto Castaño, concejales de Izquierda Unida en el Ayuntamiento, recalcaron otra idea: sentaría precedente para futuros empresarios que quieran asentarse en la zona si se permitiera usar cualquier suelo o terreno. “Hasta que no se agote el suelo industrial no debería usarse”, añadió Castaño en relación con todos los metros de suelo industrial que aún permanecen vacíos en las diferentes zonas habilitadas. Ambos incidieron en esta discriminación ante otros empresarios que sí han invertido en Cuéllar en otro tiempo.

Ladislao González aportó su visión particular como miembro de la Comunidad de Villa y Tierra; “no hay ninguna razón clara para esta permuta”, comenzó declarando. “Apostamos por el empleo de calidad y estamos a favor de esta empresa y de cualquier resinera”, aclaró después.

No obstante, su manifiesto prosiguió hablando de “oscurantismo” en la presentacion de documentación y los informes. Recordó cómo fue el proceso para la Comunidad, que en un primer encuentro el 22 de diciembre obtuvo la negativa por la suma de los votos en contra y las abstenciones, y después en el pleno del 4 de febrero y “tras informaciones de conveniencia”, salió favorable con 27 votos positivos, 3 negativos y 5 abstenciones. “Me consta que se ha presionado políticamente y directamente para cambiar los votos, tanto el alcalde como desde la Diputación”, aseguró González.

Asimismo, el alcalde de Navas de Oro comunicó que se va a presentar un recurso de reposición de villa y Tierra ante las irregularidades que han observado. En concreto asemejó este a dos casos: uno correspodiente a Soria, en el que el Tribunal Supremo se negó a la construcción de 500 viviendas en una parcela de masas forestales; y otro, mucho más cercano en tiempo y espacio, el de Aserraderos Cuéllar. En el caso concreto de Soria, el Tribunal Supremo dictó que la finalidad no prevalecía sobre el monte ni sobre el sacrifico medioambiental. González buscó respuesta al porqué de este caso, tan similar al de Resinas Naturales, al que la Junta de Castilla y León dijo “no”, y ahora acepta esta doble permuta. El primer edil de Navas de Oro declaró, ante la pregunta lanzada al aire sobre qué gana la comunidad con esta permuta, que “no gana nada”, sino que lo pierde, “y perdemos mucho, además”. Insistió, al igual que sus compañeros, en la intención de una gestión que calificó de “buscada”, en cuanto a que el precio del metro cuadrado en estos montes ronda los 80 céntimos de euro, mientras que en las zonas de suelo industrial tienen un coste mínimo de 10 euros, según sus estimaciones. Además, los servicios los tomarían del polígono de Villa y Tierra, situado a escasos 50 metros de las parcelas de la permuta. “Han buscado el terreno específicamente allí para ahorrarse un dineral en suelo”, manifestó.

González habló también de “la hipocresia del equipo de Gobierno” con relación a un caso de 2011 en el que el Partido Popular se negó a una recalificación como esta, cuando ahora lo defienden. Por último, el concejal Alberto Castaño aludió a las promesas electorales y el contenido de los programas del PSOE y el PP locales. En ellos se hablaba de potenciar el desarrollo de suelo industrial; Castaño se pregunta “¿para qué?, si luego no se va a usar”. “Esto es un sinsentido”, añadió como conclusión al desacuerdo conjunto. Todos abogaron por un trabajo más orientado a que las empresas se instalen en Cuéllar y lo hagan en las mismas condiciones y en las zonas habilitadas para ello, con planes de desarrollo industrial y medidas que de verdad beneficien a los vecinos y miembros de la Comunidad de Villa y Tierra.

Al acto comunicativo también asistieron el alcalde y un concejal de Viloria, que se sumaron al desacuerdo y votaron, junto a San Cristóbal, en contra de la permuta en la última sesión. El colectivo de Izquierda Unida, firme en sus convicciones, presentará el oportuno recurso de reposición citado, con vistas a lograr frenar este proceso.