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La espera a la reapertura del Turismo y sus nuevas propuestas ha merecido la pena. Cuéllar estrena sus nuevas rutas teatralizadas y esta vez, salen del Castillo. Ayer sábado se realizó la presentación de esta nueva ruta que abarca el casco histórico de la localidad a través de los personajes de la historia, una iniciativa novedosa y realmente divertida. La concejal de Turismo, Maite Sánchez Barahona, estuvo presente en este primer pase junto a otros concejales del Ayuntamiento y medios de comunicación. Explicó a su comienzo que se trata de una ruta poco habitual y que, precisamente, personajes también poco habituales van a guiar a los turistas. “Muchas veces son desconocidos para muchos cuellaranos, personajes como Isabel de Zuazo o Arthur Byne, que fueron muy importantes  para el transcurso de Cuéllar”, comentó. La ruta, histórica pero realmente amena, sirve para conocer en profundidad el arte del municipio pero de una forma muy didáctica: los actores actúan por relevos y ellos mismos construyen la historia desde los orígenes hasta el siglo XX, “de una forma muy especial”. Los propios actores -Jesús Puebla, Sergio Caminero y Blanca Amelia Izquierdo- han construido sus propios personajes con la idea de la concejal como germen. El hilo conductor es la historia y el tiempo, pero son los personajes los que han desarrollado la obra en tiempo y espacio.

La ruta comienza en el Castillo, junto a la Oficina de Turismo, donde el narrador, “dominante del tiempo”, explica cómo guarda en su chaqueta los recuerdos y los momentos de la historia. El humor predomina desde el primer instante, y se mezcla con la historia más interesante de Cuéllar. El primer escenario son las afueras del Castillo, la explanada -con referencias a la celebración de ferias y mercados a lo largo de los años-, la bella iglesia mudéjar de San Martín y el arco de San Basilio, “una fortaleza en sí mismo”. El recorrido atraviesa las calles de la villa hasta la Plaza de San Gil, donde se hace parada en el Granero de Agustín de Daza, hasta parar en el Estudio de Gramática. De una manera peculiar se explica cómo primero fue una escuela, para pasar en 1921 a ser cárcel, y finalmente orfanato tras la Guerra Civil; todos los niños que habitaron el orfanato obtuvieron el apellido de Cuéllar. Tras la explicación del arco de San Martín, con leyenda sobre el escudo de Cuéllar incluida, se llega a los aledaños de San Esteban.

Ya en San Esteban se le da el relevo a Isabel de Zuazo; un personaje ilustre cuyo sepulcro se encuentra en el interior explica el funcionamiento de las bulas, también expuestas junto a estos. Sin duda, conocer la arquitectura de los sepulcros y de la iglesia de la mano de la protagonista es una manera muy innovadora de explicar la historia. Interactuando con el público e incluso con los vecinos de la villa, Isabel de Zuazo acude hasta el Palacio de Pedro I para explicar cómo fue aquella “efímera “ boda entre el monarca y Juana de Castro. La siguiente parada se realiza en el patio del Ayuntamiento, donde la historia vuelve a mostrar los varios usos que se dio a este espacio a lo largo de las épocas. Aquí es donde se da el relevo a Arthur Byne, comerciante y tratanteestadounidense que sin duda da el toque final de humor a esta visita. Sergio Caminero encarna a este personaje que enseña la parte del espolio del arte de Cuéllar: todas esas obras e incluso pedazos de templos que han acabado en la Spanish Society of America, en Nueva York. Con humor y mucha ironía explica la “ligereza” con la que “se enviaban obras para no dejar perder el arte” a EEUU. Por supuesto, este simpático americano hace referencia a la cultura taurina de la villa que, sumada a su indumentaria auténtica  de “guiri”, desatarán las carcajadas del espectador ante contínuas bromas que enlazan con Cuéllar. Continúa la visita por la Plaza Mayor, la calle San Pedro y sus casas nobles, la calle Carchena y culmina en Los Paseos de San Francisco. El punto final se da en la Iglesia de San Francisco, y  por primera vez se muestra esa parte que falta que en lo que fue el templo: todo aquello que ya no está porque tratantes como Byne comerciaron con el arte.

Los pases han comenzado este fin de semana y prometen mucha afluencia ante una propuesta divertida y llena de historia contada de una manera muy original y amena. Para reservar solo es necesario acudir a la Oficina de Turismo o llamar al 921 14 00 14.