Un grupo de personas participa en un baño de bosque en el pinar de Valsaín. /E.A.
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El próximo domingo 25 de octubre los pinares de Valsaín acogerán un “baño de bosque”, una actividad de reconexión con la naturaleza basada en el despertar sensorial. Se trata de una experiencia promovida por la empresa Bosque a través, que comenzó con esta iniciativa en los Montes de Valsaín hace un año, y que quedó suspendida por la pandemia del coronavirus. Ahora, retoman estos baños de bosque, traducción literal del concepto japonés ‘shinrin yoku’, que significa ‘sumergirse en el bosque’.

Un baño de bosque no es una ruta de trekking, ni un avistamiento de fauna o botánica, aunque ambos elementos formen parte de la experiencia, según lo explica Alicia de Andrés, guía de baños de bosque, que anima a los segovianos a disfrutar de su naturaleza, de otra manera.

Se trata de una inmersión sensorial en la naturaleza. Durante un paseo de unas tres horas de duración aproximadamente, el guía realiza diversas invitaciones al grupo (mínimo cuatro personas, máximo 10) enfocadas a despertar sus sentidos, a ralentizar su ritmo, consiguiendo así una conciencia plena del momento presente. “Se trata de reconectar con ese bosque del que formamos parte, puesto que nosotros también somos naturaleza. Todo un viaje de estímulos que recupera ese hilo que une interior y exterior”, afirma.

Cada participante vive una experiencia distinta. Dependerá de su estado emocional, de sus referencias, de las sensaciones físicas que perciba a lo largo del camino. Y cada baño de bosque es diferente. Cambian las invitaciones, el clima, los participantes; la naturaleza está en constante evolución.

Los baños de bosque, según los expertos, proporcionan beneficios tanto a la salud física como mental o social. En Japón muchos médicos los recetan a sus pacientes para rebajar la ansiedad, mejorar la calidad del sueño, contrarrestar el déficit de atención o potenciar la memoria. Asimismo, el ‘shinrin yoku’ activa el sistema inmune gracias, entre otras causas, a la inhalación de las famosas fitoncidas que emiten los árboles y plantas, unas sustancias bactericidas que refuerzan las defensas. Además, equilibra la tensión arterial, reduce el ritmo cardíaco, estimula el crecimiento de las células NK (anticancerígenas)…

Cualquiera puede participar en estas inmersiones sensoriales, si bien Bosque a través establece una edad mínima de 15 años y no admite mascotas. No es necesaria una forma física especial, puesto que se recorre una pequeña distancia, entre un kilómetro y un kilómetro y medio, en terreno llano principalmente y accesible. La empresa se ha adaptado con rigurosidad a los tiempos del Covid-19 y ha reducido sus grupos, en el caso de Segovia hasta diez personas, con todas las medidas para disfrutar con seguridad.