Las obras se han desarrollado a lo largo de los meses de verano. /E.A.

Los equipos de Acción Territorial de la Diputación habilitan el paso por el puente de la carretera SGV-3310, de Yanguas de Eresma a Tabanera la Luenga, tras su reconstrucción. Tras su total restauración, presupuestada en 13.500 euros, no sólo presenta un nuevo estado bajo la carretera, sino que, además, ha derivado en el ensanche de la vía en este tramo, que ha pasado a medir de 4 a 9 metros, permitiendo así el cruce de dos vehículos sobre la infraestructura.

Según explica el diputado del Área, Basilio del Olmo, la decisión de llevar a cabo estos trabajos se tomó después de que los equipos del Servicio de Obras e Infraestructuras detectasen un socavón en la calzada que coincidía con una alcantarilla cuya bóveda presentaba un estado muy deteriorado por la descomposición del hormigón. Así, y tras observar que las piedras de sillería caliza de los frentes se encontraban en buen estado, se optó por demoler la alcantarilla manteniendo su aspecto exterior.

Para ello, se procedió en primer lugar al desmontaje de las piedras, tanto de las impostas como de las albardillas de remate de las aletas y de los arcos de medio punto, numerándolas una a una para su posterior recolocación.

Tras demoler el resto de la infraestructura, se pasó a la reconstrucción de la bóveda, para la que fueron adquiridos tubos de hormigón armado de más de trece toneladas de peso cada uno, sobre los que más tarde fueron recolocadas las piedras de sillería.

“Ha sido un trabajo costoso, más que por el presupuesto, por la minuciosidad con la que se ha querido respetar la infraestructura inicial y porque se ha realizado de forma completa por parte del equipo del Servicio de Infraestructuras y Obras”, señala Basilio del Olmo, quien se muestra satisfecho por el aspecto final del puente que, además, a partir de ahora, y gracias al ensanche de la vía, “garantizará una mayor seguridad para quienes transitan a diario por esta carretera”.