Boletus Edulis encontrado en los montes de El Espinar. / E.R.
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Las precipitaciones del mes de septiembre asentaron el terreno, las tormentas del mes de octubre sirvieron para regar las capas superficiales de la tierra y las temperaturas suaves de todo el otoño han provocado una temporada de setas magnífica en la Sierra de Guadarrama. Una temporada que está siendo aprovechada por los vecinos de El Espinar que cada semana salen a los montes en busca de las especies más demandadas: los níscalos y los boletus.

“La semana pasada ya nos costó encontrar boletus sanos. Las lluvias provocaron que cogieran mucha agua y nosotros damos por finalizada la temporada de hongos, pero los níscalos están empezando a salir y los puedes encontrar en cualquier pinar del municipio”, explica Jesús María junto a su padre en los montes de ‘La Garganta’.

“Llevo toda la mañana intentando regalar una caja de níscalos entre los clientes habituales y nadie los quiere”

Con los bares y restaurantes cerrados, los centros comerciales cerrados y sin poder salir de la provincia, son muchos los espinariegos que han desempolvado las cestas de sus abuelos y se han puesto las botas para salir a los pinares en busca de setas. “Llevo toda la mañana intentando regalar una caja de níscalos entre los clientes habituales y nadie los quiere. El año pasado compraba las cajas en Mercamadrid a 12 euros y vendiéndolas al doble me las quitaban de las manos y este año ni regalados”, explica uno de los fruteros de la localidad.

Este hecho demuestra la cantidad de setas que están saliendo, aunque desde el equipo de Agentes Forestales recuerdan que con el permiso de recogida de setas recreativo, solo se permite recolectar un máximo de cinco kilos por persona y día, en el caso de boletus o níscalos y de dos kilos en caso de setas de cardo.