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Por tercer año consecutivo, la celebración de la Noche de Agua y Fuego resultó un éxito. Pero se trata de un éxito creciente que puede dar al traste con su objetivo, como puede ser la masiva afluencia de personas.

Según los primeros cálculos, fueron más de 6.000 personas las que se acercaron en la noche del sábado a la localidad para disfrutar del espectáculo al que se brinda la belleza de un pueblo con un gran patrimonio arquitectónico, geológico y natural, que le brinda el río Duratón, donde acaba el espectáculo.

La iluminación con miles de velas y de antorchas, con los conciertos musicales en distintos puntos, y la apertura al público de los monumentos, forman el atractivo de esta jornada veraniega que este año además tuvo el acompañamiento de una agradable temperatura.

El alcalde de Fuentidueña, Fernando Pérez, reconoce que la capacidad del municipio es limitada, y que prueba de ello es que los bares y restaurantes se desbordaron ante la afluencia. Agradece el apoyo de voluntarios, de la Asociación Amigos de Fuentidueña, y de los equipos de Protección Civil. Sin embargo, señaló que podría ser conveniente replantear la organización para que quienes acudan esta jornada puedan garantizar el disfrute de una excelente noche que ya forma parte fija de las citas ineludibles en el calendario veraniego segoviano.