Vista del legado del escritor Jaime Gil de Biedma que es depositado en la Caja de las Letras de la institución en Madrid este viernes con motivo del 30 aniversario de su muerte. EFE/Víctor Lerena

La familia de Jaime Gil de Biedma ha depositado en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes parte del legado del poeta, “escaso como su obra”, en el que figuran cartas familiares o una minuta de la cena que Tabacos de Filipinas hizo por su 75 aniversario en 1952, fecha en la que el escritor viajó a ese país.

En un acto íntimo debido a la pandemia y al temporal ‘Filomena’, los sobrinos del poeta catalán y una representante de la agencia Carmen Balcells han protagonizado “in memoriam” este acto de entrega a la Caja de las Letras del Cervantes de parte de la obra de este poeta esencial de la Generación dbel 50 española (Barcelona, 1929-1990).
Un acto que ha tenido “una importancia personal” para el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, ya que ambos fueron amigos y compañeros. “Hoy recordamos al maestro decisivo para las generaciones posteriores”, ha matizado.

Asimismo, García Montero ha destacado que el legado de Gil de Biedma es “una herencia decisiva en la historia en España. Su poesía, su amor por la libertad, nos pueden ayudar a conseguir los deseos que él mismo defendió”, según informa Efe.

El resto del legado depositado en la caja 1602 está compuesto por una separata numerada con el número 12 de una tirada de 50 ejemplares de ‘Para vivir aquí’ del año 1958 dedicada a una de sus hermanas, una carta a una de sus hermanas “muy graciosa”, la primera edición de ‘Diario del artista seriamente enfermo‘ (1974) y una semblanza que hizo para Picasso en un libro homenaje al pintor malagueño.

“Es un legado muy familiar, escaso, como la obra de Jaime”, ha explicado la sobrina del escritor catalán, Inés García-Albi, quien ha estado acompañada por otros sobrinos de Gil de Biedma así como por una representante de la agencia Carmen Balcells.

Según ha destacado García Montero, la “generosa” ayuda de Gil de Biedma y sus “indicaciones” le ayudaron a “definir un horizonte de trabajo” para la obra que estaba realizando en 1979.

Además, el director del Cervantes ha recordado el “saber literario profundo” de su amigo, quien le dio varias lecciones, como que la “mediocridad y pedantería son las dos enfermedades más graves de la lírica”, o la “honestidad literaria” que demostró en su poesía, donde dejó clara su empatía con “los más débiles, con las personas más necesitadas, con las mujeres explotadas por el machismo imperante de la España que le tocó vivir”.

Por su parte, la sobrina del poeta ha contado también que a su tío le hubiera “divertido mucho” ver este acto junto a su amigo y “compañero de viaje” Luis. Asimismo, García-Albi ha recordado que su tío era “muy cariñoso”, y ha confesado algunas de las “marcas de la familia” como “el amor” por la casa familiar de la provincia de Segovia, la afición a la tertulia nocturna que tiene toda la familia, “y si es posible con un whisky mejor”, o las “sensaciones y vivencias” que compartían.