Fuentesoto, historia y velas en tierra de vinos

Iglesia de San Gregorio.
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PILAR DE MIGUEL
Fotos: JOSÉ ANTONIO SANTOS

Fuentesoto aparece en un listado de 1247, donde se nombran los pueblos que forman la Comunidad de Villa y Tierra de Fuentidueña aunque, en este momento el nombre aparecía separado: “Fuente Soto”. Esta localidad, ha sido un núcleo importante de población pues a principios del siglo XX contaba con 600 habitantes.

La villa de Fuentesoto se ubica muy cerca de la cabecera de la Comunidad de Villa y Tierra de Fuentidueña, en el límite con las provincias de Burgos y Valladolid a 75 km de Segovia, a 83 de Valladolid y a 160 de Madrid.

En su término municipal se encuentran también el poblado de Tejares y el despoblado de San Vicente de Pospozuelo, del que se conserva su iglesia, convertida hoy en una ermita muy especial. El pueblo baja por la ladera de un cerro hasta llegar a una hondonada, al pie de la fuente que da nombre a la población y en la que nace el río Fuentesoto, que siempre ha regado los huertos que históricamente existían en sus márgenes, antes más habituales que ahora.

Fuentesoto se está a 3,7 km de Valtiendas, lo que hace que el municipio forme parte de su Denominación de Origen aún cuando, con el paso del tiempo, Fuentesoto dirigió sus esfuerzos hacia el mundo de la agricultura, quedando hoy pocos viñedos en su término municipal.

La localidad tiene 116 habitantes censados pero la cifra se reduce de modo importante al hablar de quienes residen allí de manera habitual, unos 50-55 vecinos. Durante las vacaciones y los fines de semana, como ocurre en muchos pueblos, en la localidad aumenta de modo importante su población por ser una zona con un importante movimiento turístico.

Fuentesoto también cuenta con un importante número de “hijos del pueblo”, vecinos que residen fuera, muchos de ellos en Madrid que, “cuando la situación es normal”, no como ocurre actualmente con la pandemia causada por el Covid-19, al llegar la Semana Santa, van regresando a la localidad para poner al día sus huertos y, para disfrutar de la primavera y el verano pero, ahora, como dice el alcalde, “veremos cómo queda esto cuando todo termine…”

Patrimonio
Entre los principales elementos que forman parte de su patrimonio se encuentra la iglesia o ermita de San Gregorio, situada en la parte alta del cerro en el que se encuentra la localidad, mirando al pueblo. Esta antigua iglesia de origen románico, tras haber sido restaurada, conserva la cabecera del templo y un importante número de cruces de piedra, de estilo visigodo. La iglesia se encuentra junto al cementerio, bendecido en el año 1826 y ha sido restaurada hace poco tiempo al encontrarse, prácticamente, en situación de ruina. El Vía Crucis que va desde la iglesia de San Pedro hasta esta iglesia de San Gregorio, se compone de cruces que datan del año 1783.

Otro de los principales ejemplos de su interesante patrimonio es la iglesia de San Pedro, ubicada en la plaza de pueblo. Esta iglesia fue restaurada hace un año. Es un templo barroco, del tiempo del rey Carlos III, tal y como se refleja en su estilo “sencillo y poco llamativo”. Este templo apareció por primera vez en diferentes documentos en el año 1769 y permanece abierta al culto, desde 1780.

Esta restauración se hizo con la ayuda del Obispado y el Ayuntamiento. En ella participaron de modo activo los vecinos porque, algunas labores, como pintar el interior del templo, poner y quitar bancos… lo hicieron ellos mismos. Era normal en aquellos días, nos cuenta el alcalde, oír en el pueblo “nos toca obrediza” ( arrimar el hombro).

Pero quizá, el principal exponente de su patrimonio es la iglesia del que fue el poblado de San Vicente de Pospozuelo, convertido hoy en un despoblado del que se conserva su ermita, recientemente restaurada.

La ermita de San Vicente se encuentra a 1 km del pueblo, junto al soto del Arroyo de la Rodera, lo que convierte a esta ermita en una de las que tiene mayor encanto de la provincia.

De estilo románico tardío, fue construida en el siglo XII. Se conservan el ábside y una parte del muro meridional (aunque en su momento debió quedar sin terminar y, con posterioridad, en el siglo XVII se cerró con una pequeña techumbre de madera). Sus columnas, tanto las situadas en el exterior como en el interior también se conservan en buen estado. Ante un evidente estado de ruina, fue restaurada en el siglo XIX pero volvió a hundirse. A finales del siglo XX se restauró nuevamente por parte de la Junta de Castilla y León y hoy se encuentra en perfecto estado e iluminada con placas solares. Cuando se va la luz natural, el templo queda iluminado y esa luz, en mitad del campo, hace un efecto impresionante.

Esta ermita presenta un cierto parecido con la ermita de San Miguel de Sacramenia. Su construcción contiene un elegante ábside románico con cuatro columnas que lo dividen verticalmente en cinco paños, los centrales más anchos que los laterales. Los capiteles de estas columnas muestran dos grandes hojas de helechos y en uno de ellos, se incluye el cuerpo de una persona, de cintura para arriba.

El interior es realmente extraordinario. La cabecera es lo que mejor se ha conservado tras el hundimiento. La mayor singularidad de este templo, al igual que San Miguel de Sacramenia, es la articulación del ábside, pues los tres ventanales se enmarcan con tres arcos ciegos apoyados en columnas.

El sistema de arcos sobre columnas con divisiones horizontales, muestra un juego de volúmenes muy armonioso y con gran abundancia de esculturas en su elevado número de capiteles. En las tallas de estos encontramos, entre otras figuras, parejas de aves del taller de Fuentidueña, grifos, dragones, un león mordiendo la cabeza de un hombre….

Fiestas
En la localidad de Fuentesoto y su pedanía de Tejares, las fiestas principales son San Pedro Apóstol, en el mes de junio y las de San Vicente, que duran una semana, y comienzan sobre el 15 de agosto. Sobre las fiestas, el alcalde nos comenta que “para las de San Pedro, hemos contratado la música pero, ahora no se si podrán venir, por el Covid-19”.

Durante la fiesta de San Vicente se realiza una Semana Cultural y, dentro de esta, la Procesión de los Faroles, en la que se traslada la imagen del santo desde su ermita hasta la iglesia de San Pedro, donde la imagen permanecerá durante el periodo festivo. De la música en la procesión se encarga una banda de procesiones de Valladolid.

Lo más curioso y llamativo de esta procesión, que año tras año cuenta con mucho público, es que “el pueblo queda completamente a oscuras y solo se ilumina con miles de velas, colocadas a lo largo de las calles e iluminando la iglesia”, añade el alcalde que “¡como en Pedraza pero más bonito!”. Y, ciertamente, lo más destacable es que, como Fuentesoto se encuentra en una ladera de un cerro, el efecto del pueblo iluminado por velas es espectacular.

Cuando la procesión llega a la iglesia, los asistentes disfrutan de un concierto de música clásica, interpretado por “hijos del pueblo” que habitualmente realizan su labor profesional en grandes orquestas de nuestra Comunidad Autónoma, con las que recorren todo el mundo pero cada año reservan unos días para poder volver a Fuentesoto en esta fecha tan señalada.

En Tejera, la pedanía, se celebra la fiesta de la Magdalena, sobre el 15 de julio. En este mismo lugar, se hace un mercado tradicional, con productos de la zona, el tercer domingo de agosto.

De la organización de muchas de las actividades de Fuentesoto, se encarga la asociación cultural San Vicente.

Fuentesoto hoy
El alcalde de la localidad desde 2011 es Mariano Parra (PSOE), a sus 76 años de edad se encuentra confinado y aislado en Madrid porque su mujer abandonó el hospital Gómez Ulla hace unos días a causa del coronavirus, pero, después de pasar unos días complicados, “vamos mejor de salud”.

Nos cuenta el alcalde que, salvo ahora, con el problema de la pandemia y el confinamiento, el pueblo tiene muchos visitantes durante los días de fiesta. La cercanía a Valtiendas, Fuentidueña y Sacramenia, una zona habitual en los recorridos turísticos de esta zona de la provincia y el mesón La Bodega, de Fuentesoto, un establecimiento con mucho público, hacen que sean muchos los turistas que se acercan desde que llega la Semana Santa, en adelante.

La base económica de la localidad se apoya en la agricultura, “hace un tiempo había oficios pero ya no”. Hay una panadería y un restaurante, con cuatro o cinco puestos de trabajo, y un cerrajero. “Antes había de todo: Bares, carnicerías, se vendían telas, había carreteros que se dedicaban a la madera, el herrero que hacía forja… pero se ha venido abajo. Ha perdido población y, últimamente, a pasos agigantados. Llevamos unos años que nos estamos quedando solos.

El pueblo tiene pista de pádel, un parque infantil y paseos en la zona de la Vega, muy bonitos y, sobre las obras a realizar por el Ayuntaminto, Parra comenta que recientemente ha asfaltado el pueblo y, este año, con el dinero que tienen, quieren hacer un muro de contención para que no se hunda una calle. El muro inicial se está cayendo, por estar en malas condiciones y por estar en una ladera y hay que arreglarlo pero, también el cambio de la iluminación pública a Leds, que se realizará en el momento que finalice el estado de alarma

El alcalde insiste en que, después del tiempo que lleva al frente del Ayuntamiento y que, cuando termine este periodo municipal él tendrá casi 80 años quiere dejar el Ayuntamiento porque “hay que luchar mucho para ser alcalde de un pueblo pequeño”.

Dónde comer y dormir en Fuentesoto
En esta localidad no cuentan con casas rurales pero la cercanía de lugares muy turísticos, hace que ese dato no sea ningún problema al visitar la zona.

A la hora de comer, en Fuentesoto nos encontramos con un mesón que tiene un importante número de clientes, Mesón la Bodega.

El mesón posee una bodega natural, excavada en la roca, como es típico en esta zona de vinos. Cuenta con horno de leña para realizar los asados pero, también ofrecen otros platos y una gran variedad de vinos, entre ellos de la D.O. Valtiendas.

FUENTE SOTO EN POCAS PALABRAS

Distancias: a 75 km de Segovia.
Población: 110 habitantes censados.
Alcalde: Mariano Parra (PSOE).

Pedanía: Tejares, famoso por su miel.

Patrimonio:
– Iglesia de San Gregorio.
– Iglesia de San Pedro.
– Ermita de San Vicente.
– Iglesia de Santa María Magdalena, en Tejares.
– Cuevas.

Fiestas:
-San Pedro Apóstol, en junio.
-San Vicente, en agosto.
-La Magdalena, en julio (Tejares).

Lugares de interés:
-Local Social: Gestionado por la asociación de vecinos de San Vicente.

Restaurante:
-Mesón La Bodega.

LA RECETA

La encargada de traernos una receta esta semana es Delia, quien lleva 30 años viviendo en Fuentesoto y es responsable y propietaria, junto a su marido, del Mesón La Bodega.

La receta de hoy es “El Rape empiñonado”

Ingredientes: Rape limpio y deshuesado, fumé de pescado, cebolla, ajo, piñones, harina, almejas, gambas, aceite de oliva y sal.

Modo de prepararlo: En una sartén con un poco de aceite, se marca el rape, se retira y se reserva. Para la salsa, se utiliza la cebolla pochada y el ajo (que Delia lo pone entero para después retirarlo). Cuando está ya pochada, se añade una cucharada de harina, se rehoga y se añade el fumé, se ajusta la sal y se añaden las almejas, para que se abran, y las gambas.

Se pone en el plato el rape con las almejas y las gambas y la salsa se reduce para que alcance el punto deseado. Rociamos el rape con la salsa y, sobre cada trozo del rape, se ponen unos piñones.

Antes de servir, por último, se da al plato un golpe de horno para que se tuesten los piñones y se termine de cocinar el rape. Un plato exquisito.