Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. / Jose Antonio Santos
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Fuenterrebollo es una localidad ubicada en la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda, a 53 km de Segovia, a 26 km de Sepúlveda y, a 4,4 km de Cantalejo. En el siglo XIX, el nombre de esta localidad se escribía separado: Fuente Rebollo, haciendo referencia a una fuente junto a un roble. En su término municipal, aseguran que existe un despoblado llamado Terraña.

La historia del territorio de la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda, al que pertenece, comienza cuando Alfonso VI confirmó el Fuero de Sepúlveda en el año 1076. Para ordenar la repoblación en la zona, fue dividida en ocho zonas llamadas Ochavos y, Fuenterrebollo, pertenece al de Cantalejo junto a las localidades de Aldealcorvo, Aldeonsancho, Cabezuela, Cantalejo, Rebollar, Sebúlcor, San Pedro de Gaíllos y Valdesimonte.

El Ochavo de Cantalejo destaca por su importante patrimonio arquitectónico que se observa en templos como la ermita de San Pedro de Gaíllos o el convento de Nuestra Señora de los Ángeles de la Hoz de Sebúlcor, donde residieron temporalmente los Reyes Católicos. Su paisaje está presidido por pinares, lagunas y fuentes aunque, quienes viven en esta localidad, cuentan que en Fuenterrebollo existieron hasta 30 fuentes que, poco a poco, se han ido secando. En las lagunas que aún se conservan, invernan no pocas aves migratorias.

El Ochavo de Cantalejo es, además, el que consigue concentrar una mayor población y, por ello, en él hay muchas las actividades culturales y deportivas, como las concentraciones moteras al estilo de “La Leyenda Continúa”, que ha finalizado hace tan solo unos días en Cantalejo y carreras deportivas. También en esta zona abundan las fiestas patronales que se celebran con una gran carga de tradición.

PATRIMONIO

Se cree que los restos de los primeros asentamientos en el término de Fuenterrebollo se encuentran bajo las dunas de los Pagos de Cotarras del Soto, Cotarras de Terreña y en la Loma de los Helechos del Carreto.

Uno de los principales ejemplos de su patrimonio se encuentra en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. El templo solo tiene una nave que se apoya en contrafuertes y se cubre con bóvedas de crucería, lo que hace pensar que su origen es gótico pero, el exterior debe corresponder con alguna reforma posterior y, por lo tanto su estilo se acerca al barroco del siglo XVIII. El templo, además, cuenta con una torre cuadrada ubicada a los pies del templo.

En el interior de la iglesia parroquial destaca el retablo mayor, de estilo barroco, presidido por una imagen de Nuestra Señora de la Asunción, patrona de Fuenterrebollo.

También dentro de este mismo apartado, nos encontramos con la ermita de San Roque, que tras una total ruina, ha sido construida de nuevo recientemente. Además, en la localidad se observa la existencia de un Vía Crucis, con las 14 cruces que lo componen, en buen estado de conservación. De otro tipo, absolutamente diferente son los Lavaderos de Fuenterrebollo. Se encuentran junto a la iglesia y están rehabilitados. Los lavaderos son un edificio de piedra, con dos entradas y tres pilas. Esta edificación recoge en este momento un Museo Etnológico que muestra utensilios y aperos de labranza y del trabajo cotidiano y un carro de varas junto a una antigua bomba de incendio.

En cuanto a su patrimonio natural, está formado por una importante masa de pinar y, un grupo de pequeñas balsas de agua que no siempre son estacionales. Junto a estas balsas, existen paneles explicativos con los detalles de las mismas y la historia de cada una.

Desde Fuenterrebollo se accede a las Hoces del Río Duratón, a través del Camino de la Viñas (4 kilómetros). Este recorrido se puede realizar caminando, en bicicleta o en coche, mientras se disfruta del paisaje de los Cañones de las Hoces del Parque Natural. La Ruta “Entre Pinos y Lagunas”, de 2,8 Km recorre varias lagunas y pinares.

FIESTAS

Como ya se ha comentado, esta zona cuenta con una importante agenda festiva y cultural y son muchas las actividades que se suceden a lo largo del año. El miedo es libre y, por lo que se ve al observar su calendario de fiestas y actividades, sienten auténtico “miedo a aburrirse” y, por lo tanto, nada mejor que tener ocupación constante.

En Fuenterrebollo se celebra la festividad de San Antonio, fiesta patronal, el fin de semana más cercano al día 13 de junio. En esta fiesta se pone en marcha una de las tradiciones más llamativas de la localidad: “La Cesta y La Vara”, en la que los integrantes de la Cofradía de San Antonio (150 hombres) son los encargados de celebrar la misa, la procesión y la charanga que precede a las comidas de hermandad. Por la noche, la fiesta cuenta con música y baile.

Otra de los momentos más importantes en Fuenterrebollo son las fiestas de la Virgen del Rosario, el primer domingo de octubre. Durante los días que dura la fiesta, se suceden actividades de todo tipo: Orquestas y charangas, pelota mano, corta de troncos, una gran comida para todo el pueblo organizada por el Ayuntamiento, jotas paloteo… y actos religiosos como la misa y la procesión.

Pero, en Fuenterrebollo también se celebran otras fiestas como La Navidad, en la que se monta un nacimiento en la iglesia, se celebra un concurso de villancicos y la “San Silvestre”, carrera tradicional en esa fecha; la fiesta de Santa Águeda, el 5 de febrero, en la que participan todas las mujeres; la Matanza Popular, el tercer fin de semana de febrero, con demostraciones de cómo se destaza el cerdo y, degustaciones de parrilladas de carne, morcillas y calducho; el Carnaval, en la que se ha recuperado la “Fiesta de la Vaquilla”, en la que los quintos “torean” a un armazón de madera con forma de vaquilla en una plaza de toros construida para la ocasión; la Semana Santa, fiestas en las que, junto a las celebraciones religiosas, se realizan concursos de torrijas y rosquillas; la Feria de Abril, el primer fin de semana de mayo, con sevillanas, rumbas y, concentración de caballos; San Isidro, con misa, procesión y una comida para todo el pueblo; San Cristóbal, el fin de semana más cercano al 10 de julio, fiesta en la que los socios de la Asociación de San Cristóbal organizan un baile, hacen limonada, una cena para todos y bendicen los vehículos; la Semana Cultural, a primeros de agosto, con el apoyo del Ayuntamiento, la Asociación de Amas de Casa de la localidad organiza actividades variadas como actuaciones musicales, teatro, concursos y deportes; la Fiesta de los Quintos, todos los quintos se reúnen el primer sábado de agosto, para comer y en San Roque, el 16 de agosto se celebra la romería con misa y procesión.

Por último, también en Fuenterrebollo celebran un Festival de Teatro, en abril; Títeres en mayo; unas Jornadas Medio Ambientales, en mayo; un Torneo de Juegos Autóctonos, en junio; el Festival de Folklore Serafín Vaquerizo, en agosto; el Festival de Música Porfarock, en agosto; la Feria de Artesanía y Alimentación, en agosto; el Encuentro de Bolillos, en septiembre; las Jornadas Micológicas, en octubre; las Jornadas Solidarias en noviembre; el Festival Literario, en diciembre y, el Ciclo de Música, a lo largo del año. Por si todo lo anterior fuera poco, se celebran diferentes actividades deportivas como el Duatlón-Cross, carreras de atletismo, carrera ciclista, tiro con arco, ajedrez, pelota mano… ¡quién dijo miedo!.

FUENTERREBOLLO HOY

Su alcalde, desde 2011, es Gonzalo Vivancos Velasco (PP), quien nos comenta que la población actual de la localidad es de 345 habitantes, “el censo más bajo de la historia” aunque, inmediatamente, añade que “sin embargo, el pueblo está muy vivo y hay más casas que nunca. Lo importante son las personas pero, los pueblos vivimos del IBI, que supone el 60% de nuestro presupuesto”.

Durante los fines de semana, Fuenterrebollo multiplica su población habitual por dos, “si es un puente, es festivo o, en Navidades…La población alcanza las dos mil personas”. También nos cuenta el alcalde que en Fuenterrebollo existe una gran temporalidad, se da el caso de vecinos que residen en el pueblo desde Semana Santa hasta las fiestas de la Virgen del Rosario, en octubre.

En Fuenterrebollo están decididos a incidir sobre el turismo natural y sobre las actividades culturales y festivas que dan al pueblo un carácter alegre y entretenido. La asociación “Los que Roban lo Cavao”, cuyo fin social es recreativo, cultural y deportivo, se encarga, desde hace años, de organizar todos los eventos que se viven y disfrutan en el municipio durante todo el año. De hecho, Gonzalo Vivancos comenta que “siempre hay que echar leña a la caldera, continuamente hay actividades”, hay gente que vuelve a su pueblo “porque es divertido, muchos chavales quieren estar en el pueblo, con sus abuelos y sus abuelos están encantados”. De hecho, nos cuenta el alcalde, hay un grupo de jóvenes, de unos 30 años, que han decidido volver a Fuenterrebollo, o no marcharse, porque este es “un pueblo divertido, con actividades… Tener trabajo es importante pero, tener actividades, que no sea un pueblo muerto, también”.

En otro momento de la conversación, el alcalde de Fuenterrebollo afirmó, de modo tajante, que “Lo de la España Vaciada es la gran mentira, nadie cree en los pueblos. La España Vaciada es el gran cuento chino que nos están contando a todos. Los pueblos no le importan a nadie, si realmente importaran, no dejarían que las grandes empresas energéticas, o la banca, se fueran de los pueblos. El interés es de cara a la galería, el interés es el negocio y, como negocio, los pueblos no son interesantes”, añade.

Es un problema cultural, dice el alcalde, “han sido muchas generaciones y muchos años. Nos decían que había que estudiar para ir a la ciudad y, luego hay gente que está en Madrid malviviendo, con sueldos míseros, con alquileres desorbitados ¡no tiene sentido!”.

“Tenemos que poder vender lo bueno que tienen los pueblos, la tranquilidad, la naturaleza, poder organizarte, disponer de tu tiempo… eso es lo importante y lo que no se está poniendo en valor. Creo que se puede avanzar con la fibra óptica, con las nuevas tecnologías…”.

En cuanto a las obras que ya se están realizando en Fuenterrebollo, las más destacables son: El cambio de las redes de agua, la creación de un filtro verde, una depuradora ecológica para las aguas residuales y, la creación de un Punto Limpio.

Además, han iniciado una prueba piloto de compostaje, promovida por la Junta de Castilla y León, que ha elegido cuatro pueblos en Segovia, uno de ellos es Fuenterrebollo, para hacer estas pruebas con residuos orgánicos. Cuando los residuos se transformen en compóst, podrán ser utilizados como abono en el campo por las 10 familias que están llevando a cabo el proyecto.

DÓNDE DORMIR

Si pretendemos disfrutar durante unos días de la tranquilidad y los paisajes de Fuenterrebollo, existen varias casas rurales en las que podemos estar unos días de descanso: La casa rural San Roque proporciona un espacio con capacidad para 6-9 personas, con jardín y barbacoa. La casa rural el Enebral de las Hoces, con capacidad para 10 personas y, la Casa de la Abuela Rufa, con capacidad para 8 personas.

DÓNDE COMER

En la localidad encontramos un bar conocido como La Guarida de Judas, especializado en tapas, pinchos, raciones y tostas. En este establecimiento también preparan comidas y cenas por encargo. Entre sus especialidades encontramos platos tradicionales como el cochinillo, la parrillada de carnes o el rabo de toro. Entre los pescados, el bacalao y el congrio. Por otro lado, en la plaza del pueblo, se encuentra el bar La Plaza.

LA RECETA

A la hora de acercarnos a los fogones, en esta ocasión lo hacemos en compañía de Livina Fernández, quien además de haber nacido en el pueblo, está encantada de vivir en él. Considera que vivir en el pueblo está muy bien, sobre todo para los jubilados. Livina “se apunta a todo” junto a sus amigas y participa en todo tipo de actividades, como cantar en el coro. Además, también realiza los cursos que organizan desde la Diputación provincial.

La receta que Livina nos ha dejado para incorporar a nuestra colección, es de su cuñada “que realiza este dulce más que yo”. El dulce tiene un nombre muy apropiado para la forma que adquiere una vez que ha pasado por la sartén, se llama “Los retorcidos”.

Ingredientes: Un vaso de vino, un vaso de vino lleno de aceite, 4 cucharadas de azúcar y harina en la cantidad necesaria para que la masa quede “blandita”.

Modo de prepararlo: Se mezclan bien los ingredientes y cuando la masa “blandita” está preparada, se hacen tiras largas que, después se enrollan en unas cañas que existen para realizar decoraciones como esta, y se fríen en abundante aceite. El dulce queda con forma de espiral y, su sabor es similar al de las Hojuelas. Nada más sacar el dulce de la sartén, se le pone por encima un poco de azúcar.