Voluntarios plantando árboles el pasado sábado en la Dehesa. / el adelantado
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La localidad acomete la segunda fase del Plan de Reforestación de la Dehesa. 25 estudiantes de Aprovechamiento y Conservación del Medio Natural de la Escuela de Gredos San Diego, de Buitrago de Lozoya, junto al profesor Javier Alcorbo, y otros 10 de Jardinería y Restauración de Paisaje, de Getafe, con su profesor Jairo Martín, culminaron ayer la plantación de 500 serbales, que se inició el sábado con 325 y concluyó este miércoles con la plantación de los 175 restantes.

En la primera fase de este plan participaron varios voluntarios que, a pesar de la lluvia que cayó el pasado sábado y el intenso frío, realizaron una encomiable labor. “Hubo que adaptar el tamaño del hoyo a la planta, colocar los ejemplares, las cañas y las defensas”, explica la concejal de Medio Ambiente, Pilar Serrano. “Los voluntarios, entre los que había familias enteras, abuelos, padres, hijos y nietos, plantaron un total de 325 árboles”, comenta.

Con este Plan de Reforestación se pretende “mejorar la biodiversidad del entorno de la localidad; aportar nuestro granito de arena para contribuir a mitigar el cambio climático; reducir en la medida de lo posible los desastres naturales que la deforestación puedan causarnos; filtran las partículas contaminantes, y ayudan a enfriar el aire, plantando cara al calentamiento”, señala Pilar Serrano. “Además, su presencia revaloriza el terreno ecológica y medioambientalmente, y supone una inversión a largo plazo para el pueblo, pues la madera de los serbales es muy apreciada, e incluso sus frutos, pueden ser aprovechados”.

Desde la corporación “queremos agradecer la dedicación, colaboración y el trabajo que realizaron los voluntarios que participaron el sábado en la plantación de los 325 jerbos en la Dehesa de Fuenterrebollo, a pesar del mal tiempo”.