Las mujeres rurales conmemoraron el día contra la violencia de género. /E.A.

La Federación de Mujeres Rurales, Femur, entidad que trabaja por la igualdad y el reconocimiento de las mujeres rurales, con motivo del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, celebró la lectura del manifiesto institucional y puso de manifiesto su compromiso con los principios de igualdad, seguridad, libertad, integridad y dignidad inherentes a todos los seres humanos. Año tras año, exponen su más absoluta repulsa ante cualquier forma de violencia e intimidación.

La presidenta de Femur, Juana Borrego, inauguró el acto y detalló la situación actual con datos de las mujeres asesinadas desde 2003, haciendo especial hincapié en este año. En su intervención aseguró que las agresiones “empiezan con un empujón, con un control de lo que dices, haces o cómo vas… Hay que tener mucho cuidado porque por ahí empiezan los malos tratos que se repetirán cada día con un daño psicológico y físico que va enmudeciendo a la mujer que lo sufre. Por eso es tan importante apoyarla y ayudarla”, matizó Borrego.

Seguidamente, la secretaria general de la entidad, Elena García leyó el manifiesto de Femur, en el que, entre otras cuestiones, reclaman estrategias de sensibilización y prevención, atención, asesoramiento, acompañamiento y protección, siempre desde perspectivas integrales, que liberen a las víctimas de la amenaza y del horror. “Hacemos un llamamiento para que seamos capaces de avanzar en el cumplimiento de todas las medidas en materia de violencia de género. Y adaptando todas las medidas actualmente puestas en marcha a favor de la mujer maltratada para dar una mejor cobertura en estos tipos de Covid-19”.

Femur es pionera en la lucha de mejorar la situación de las mujeres rurales. Fue en 1983 cuando dio sus primeros pasos con un grupo de mujeres formando asociaciones, convirtiéndose en la actual Federación Nacional de la Mujer Rural. Su fundadora y presidenta, Juana Borrego Izquierdo, trabaja para potenciar la plena libertad de la mujer rural, facilitar y promover la solidaridad, luchar por la igualdad laboral, social, política y económica, mejorar su desánimo personal y su situación, defendiendo la formación, capacitación y derechos.