Petra M. T., una mujer de 90 años, falleció este viernes tras ser atropellada por un vehículo agrícola mientras cruzaba con su cuidadora por un paso de peatones de Nava de la Asunción. La mujer aguardó consciente la asistencia de los servicios de emergencias mientras yacía en el pavimento durante más de una hora, pero falleció en el Hospital General de Segovia. Su cuidadora, de 60 años, también resultó herida y fue trasladada al complejo hospitalario, pero su cuadro no reviste gravedad y sus familiares esperaban su alta en las próximas horas.

El conductor, vecino del pueblo, llevaba una Manitou, una máquina de grandes dimensiones. Era una de las zonas más delicadas del pueblo: en la calle Julián Arévalo, junto a la calle Real, una sucursal del Banco Santander y cerca del colegio, así que iba “muy despacio”, aseguran testigos presenciales, “no creo que llegara a los cinco kilómetros por hora”. La hipótesis es que le cegó el sol, o iba pendiente de hacer el Stop y no vio cruzar a las dos mujeres. “Más que atropellarlas, las ha empujado”.

La prueba de que no fue consciente de lo que tenía delante es que siguió circulando un metro más y solo paró ante los gritos de los vecinos. La fallecida sorteó las dos ruedas de grandes dimensiones que tiene la máquina en el eje delantero, pero la rueda trasera atrapó una pierna. Tras detener el vehículo, los vecinos indicaron al conductor que diera marcha atrás para así poder liberar la pierna de la mujer. Su cuidadora salió rodando por debajo de la máquina cuando estaba ya detenida.

Ambas estuvieron en el suelo hasta que llegaron los servicios de emergencia en una escena multitudinaria, con más de un centenar de personas, pues el suceso coincidió con la hora de salida del colegio. La mujer, aunque no hablaba, estuvo consciente en todo momento. Los vecinos señalaron que la ambulancia llegó “bastante tarde”, aunque antes lo hicieron las asistencias médicas del municipio, que tardaron una media hora.

Entre los vecinos se repartieron las tareas; unos asistían a las mujeres y otros controlaban el tráfico para evitar problemas. El conductor no fue consciente hasta que ya era demasiado tarde. “Cuando él se ha bajado es cuando ha visto lo que ha hecho”. Con todo, la escena no tenía en un primer momento tintes dramáticos. “Estábamos tranquilos porque estaban conscientes”. La sensación a las cuatro de la tarde era de cierto alivio.

La Guardia Civil fotografió el lugar del accidente y tomó declaración a los testigos. El atropello ocurrió “cien por cien” en el paso de cebra. El conductor, vecino del municipio, respondió con franqueza a los agentes: “No las he visto”. Este tipo de vehículo se utiliza habitualmente para extraer residuos agrarios.

La fallecida, soltera, es hermana de una familia influyente de ferreteros. Es tía del poeta Luis Marigómez, que fue coordinador del Premio Jaime Gil de Biedma.