El alcalde de San Miguel de Bernuy, José María Bravo, es un claro defensor de la vida en los pueblos. /KAMARERO
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Rotundo defensor de la vida en los pueblos, en el medio rural, el alcalde de San Miguel de Bernuy, José María Bravo, afirma en relación con la crisis sanitaria que se vive en todo el país por el coronavirus, “que esta situación se vive mejor en los pueblos que en la ciudad”. De hecho, añade que mantener el “encierro” en las casas por el Estado de Alarma decretado hace nueve días, “es más fácil, dentro del drama que estamos viviendo, en una localidad como la nuestra, con viviendas que en la mayoría de los casos tienen patio o jardín, y cuando sales incluso a la puerta de entrada, no te encuentras con nadie, así que estamos con normalidad dentro de la intranqulidad”.

De hecho, lo que más intranquilidad le produce al alcalde de este pequeño pueblo del norte de la provincia, con poco más de 130 habitantes y en su mayoría población envejecida, es el contagio del coronavirus de las personas mayores, las más vulnerables en esta situación. José María Bravo confirma que, por el momento, no tiene constancia de ningún caso positivo de Covid-19 en San Miguel de Bernuy, pero es su mayor preocupación desde que comenzó la crisis. Para ello, el Ayuntamiento se adelantó con medidas para prevenir y evitar el virus y hacer más fácil el confinamiento en las casas. “Llamamos hace unos quince días por teléfono a la gente mayor que vive sola en el pueblo, para organizarnos y ayudarles en el caso de que necesiten que se les haga la compra, o cualquier otra necesidad que tuvieran y está funcionando. En los pueblos somos mucho más prácticos, y llevamos tiempo organizados”, explica. Su localidad es una más de la provincia que también participa en la iniciativa de la empresa Mundo Laboral y Aspace de fabricación de mascarillas para el personal sanitario y otros centros residenciales, en la que unas 80 mujeres de la comarca toman parte, con sus máquinas de coser. José María Bravo reconoce que, dentro de la adversidad, “la gente se está volcando”.

Los alcaldes de la comarca, que integran la Comunidad de Villa y Tierra de Fuentidueña “están tranquilos”, asegura Bravo, en relación a la desinfección y limpieza de la red viaria que se está desarrollando para evitar la propagación del virus. “Hemos realizado primero la limpieza de los puntos más transitados, como los centros de salud de Fuentesaúco de Fuentidueña y Sacramenia, y otros entornos”, señala José María Bravo.

En cuanto al ánimo que se respira estos días excepcionales en San Miguel de Bernuy, su alcalde dice que los ánimos están cambiantes, según van sucediendo las cosas y se van conociendo casos de personas contagiadas o fallecidas, a los que sus familiares tampoco pueden acompañar. “Es un drama que tengas un padre o una madre, o un pariente enfermo, que esté aislado, y no puedas acompañarle en estos momentos tan difíciles”.

Como alcalde, pide a sus vecinos que mantengan el cumplimiento de las medidas establecidas por el Gobierno y por las administraciones más cercanas, como la Diputación, de la que José María Bravo es vicepresidente y portavoz del Grupo Popular. Lo considera fundamental, y pone como ejemplo el cierre del Teatro Juan Bravo en la capital, diez días antes de la declaración del Estado de Alarma, y las medidas en las residencias de personas mayores.