El Tribunal Superior alerta en la memoria de 2015 de las “crisis periódicas” del juzgado

El TSJ indica que se han producido quejas de profesionales del Derecho por escritos sin proveer y dilación excesiva

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El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León alerta en su Memoria de 2015, presentada recientemente, de las “crisis periódicas” que sufre en Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Sepúlveda, debido principalmente a los problemas para conseguir una plantilla estable.

En este sentido, durante el pasado ejercicio se registró un elevado número de escritos sin proveer, y una dilación excesiva, sobre todo en las ejecuciones, lo que motivó distintas quejas por parte de los profesionales que operan con al Administración de Justicia en este partido judicial.

No es la primera vez que este juzgado segoviano llama la atención de los profesionales del Derecho y de los órganos del Poder Judicial en Castilla y León. De hecho, en julio de 2014, tras una visita de inspección, se propusieron medidas correctoras que se han desvelado como insuficientes, según ha señalado el presidente del Audiencia de Segovia, Ignacio Pando.

Este magistrado ha comentado a El Adelantado que el problema es casi endémico y se deriva de la movilidad tanto de los jueces y juezas que son destinados a este órgano judicial, como también del personal de la Administración de Justicia. Al tratarse de una localidad relativamente aislada de los principales nudos de comunicación, “los funcionarios no quieren ese destino y tienden a pedir el traslado”, afirma.

En cuanto al personal interino, no siempre llega con experiencia, lo que ocasiona lentitud en el funcionamiento ordinario, hasta que pasan por un periodo de adaptación y se ponen al día. Ocasionalmente, como ha ocurrido hace poco con la letrada de la Administración de Justicia (lo que anteriormente se conocía como cuerpo de secretarios judiciales) la situación se agrava cuando se producen bajas por enfermedad. “La estabilización de la plantilla resulta imprescindible para solucionar esta situación, así como la adecuada gestión de la oficina judicial, pues si bien su número de registro es ligeramente superior a los otros dos órganos judiciales de fuera de la capital —los juzgados de Cuéllar y Santa María la Real de Nieva— el mismo no justifica la situación en la que se ha desembocado”, indica en su informe el presidente de la Audiencia segoviana.

Por otro lado, además de requerir al Consejo General del Poder Judicial, y al Ministerio de Justicia, para que se mantenga a un funcionario de refuerzo, sin perjuicio de otros refuerzos añadidos para poner al día el juzgado y superar la crisis, el propio edificio judicial de Sepúlveda, situado en la calle de la Subida a la Picota, presenta problemas de accesibilidad dada su estructura y ubicación, especialmente para minusválidos, “lo que ha obligado en alguna ocasión al indeseable espectáculo de tener que realizar actividades judiciales con personas impedidas en la calle”, según señala la citada memoria.