El número de caballos para el encierro se limitará a 20 por el pinar

En cumplimiento con lo acordado en el pliego de condiciones, el director de campo, Pedro Caminero, elegirá a los caballistas y el resto se unirá por la zona de ‘Las Máquinas’

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Los rumores saltaron en el pleno ante la pregunta de Carlos Fraile al concejal de Festejos sobre ciertas limitaciones en el número de caballistas, y fue el propio concejal, Luis Senovilla, el que lo anunció ayer en la sala de comisiones del Ayuntamiento.

Senovilla recordó que, para el tramo campestre del encierro, como es sabido, se pasa por ciertas propiedades privadas. Una de ellas perteneciente a José Cáceres, que estuvo presente en la reunión de ayer. Así, el año pasado se tomaron una serie de decisiones y acuerdos “que no tuvieron el éxito esperado”, lo que ha llevado a nuevos acuerdos este 2016.

Estos constarán en su base de limitar el número de caballos. “Nos podremos desplazar por su propiedad en una zanja que, salvando el claro, permita el paso de todos los caballos, y quede suficiente superficie, pero ese número se reduce al determinado por el director de campo, pues es su responsabilidad, y no será nunca mayor de 20”. Así manifestaba Senovilla las nuevas medidas que relevan a las polémicas acotaciones del año pasado sobre esta propiedad privada.

Será el director de campo quien elija a esos caballistas de confianza para realizar las labores de recogida de la manada a la salida de los corrales y conducirla por todo el pinar. Para el resto de los caballistas se ha fijado una zona a la salida de los pinares, que se delimitará con una franja y señalización de carteles, donde quedará fijada la zona de exclusión de los caballos; allí podrán esperar, diseminados, para incorporarse al encierro, siempre por detrás de la manada y según vaya avanzando por el camino de ‘Las máquinas’.

Con esto, según comentó Senovilla, se intenta garantizar que en un tramo de dos kilómetros haya espacio suficiente para que el número de caballistas expertos y comprometidos con el director de campo dominen y recojan al ganado y, con un paso tranquilo, reinicien la marcha “y no tengamos los compromisos del año pasado”.

El controvertido claro se va a evitar según las indicaciones: se pasará siempre entre el claro y el camino, y se va a intentar realizar un breve descanso para reorganizar al ganado.

Autorización Estas nuevas medidas no dejan de lado la obligatoria y necesaria autorización de los caballistas. Se abrirán las inscripciones seguramente la semana que viene y en esa autorización se les mantendrá perfectamente informados de la prohibición de entrada en las zonas excluidas, las marcadas dentro del pinar.

Senovilla anunció que pretende mantener una reunión pública en la que se proyecten los planos —los mismos sobre los que ayer explicó las nuevas decisiones— con todos los caballistas que quieran asistir, para que comprendan cuál es su sitio y cómo deben circular alrededor de la manada. No obstante,

se han mantenido reuniones previas con los directivos de las asociaciones de caballistas —A Caballo y Asociación de Amigos del

Caballo—, para explicarles cuáles eran las negociaciones de este

año y el compromiso a adquirir.

“Debemos garantizar siempre que el encierro entre; debe ser nuestra prioridad y el objetivo, porque hay muchísima gente en las calles y en la Plaza de Toros expectante para que los toros entren, y todos debemos perder algo y sacrificarnos para que se consiga”, declaró el concejal.

La respuesta de las asociaciones, según Luis Senovilla, ha sido “sin aplaudir”, en referencia a la restricción que para muchos supondrá una decepción. Sin embargo, estos colectivos han mostrado su voluntad para seguir manteniendo la afición al caballo y trabajar por el objetivo común. “Han mostrado su compromiso de colaboración para que el encierro entre”, añadió el edil.

Estas medidas son fruto de la revisión de cuatro condicionantes del encierro, como así se definieron: la masificación, el espacio disponible para pasar, el respeto a la propiedad privada y la responsabilidad del director de campo. El análisis de los condicionantes ha dado lugar a un nuevo convenio de desarrollo en toda la zona del principio del pinar.

Senovilla alude también a los reglamentos de otros pueblos, en los que se limita el número de caballos, las zonas y otros factores. “En cada pueblo se ha llegado a un control por unas vías y las nuestras del año pasado no tuvieron el resultado que pretendíamos; y éste queremos garantizar que el ganado entre con fuerza y orden a las calles para el encierro y para ser lidiado con éxito en el coso por la tarde”, indicó. Se cree que esta es la manera de iniciar el traslado de forma más tranquila y ordenada, sin el ruido y el polvo que se provocó, por ejemplo, el año pasado por los pinares.

vehículos En cuanto a los vehículos, al igual que el año pasado, solo podrán acceder por los caminos forestales, los que no están dentro del encierro. Senovilla quiso dejar bien claro que la Ley de Montes de Castilla y León, y no el Ayuntamiento, sanciona a todos los coches que no van por esos caminos establecidos. “El encierro no permite saltarse la ley”, añadió. Según el reglamento de espectáculos populares, se está incumpliendo la ley cuando un vehículo a motor está a menos de 400 metros de las reses.

Finalmente, el propietario José Cáceres se mostró “satisfecho”, y declaró estar “encantado de que el encierro pase por mi finca con el orden que creo que debe ponerse”. Así, a la espera de las primeras reacciones, se van atando cabos para el desarrollo de los encierros más antiguos de España, que esperan recuperar su buena imagen y prestigio este 2016.