El encuentro de aulas sociales de Diputación reúne a más de 1.600 personas

Cientos de personas se congregaron en las carpas instaladas junto al castillo de Cuéllar para celebrar el fin de curso en una jornada de confraternización

La estampa por la zona norte de la villa fue insólita durante toda la jornada de ayer en Cuéllar. Más de 1.600 personas, en su mayoría mujeres, se concentraron en la localidad para celebrar el encuentro de aulas sociales y de manualidades de la Diputación de Segovia. El punto de reunión fue la explanada del Castillo, donde cientos de mujeres, ataviadas con pañuelos identificativos de diversos colores, disfrutaron de todo un día repleto de actividades.

Desde las 9 de la mañana, el trasiego de autobuses fue el mayor visto hasta la fecha. Se apearon junto a la iglesia de San Martín y se congregaron en las carpas de la explanada adyacente, donde se sucedieron las actividades. Durante toda la mañana estuvieron ocupados con una actividad central: visitar ‘Reconciliare’. Se formaron unos 40 grupos de 40 personas, y por turnos, recorrieron San Andrés, San Martín y San Esteban; algunos variaron el orden por temas organizativos. Mientras, personal de la Fundación Las Edades del Hombre les explicó a los que la visitarían después lo que se encuentra en la muestra de arte sacro, destacando algunas de sus piezas más importantes.

Fue a mediodía cuando se acercó a este encuentro el presidente de la Diputación de Segovia, Francisco Vázquez. Recordó que este es el sexto encuentro bianual de este tipo, que sirve como “una jornada de confraternización para todas las personas que participan en las actividades comunitarias de la Diputación provincial”. Aludió a los anteriores realizados en Cantalejo, Prádena, San Ildefonso y en el paraje de El Henar, pero este año, con motivo de Las Edades del Hombre, había que elegir Cuéllar de nuevo, “para que todas las participantes de estas aulas puedan disfrutar de la exposición, y así se las ha facilitado”. Más de 2.500 personas han participado en las mencionadas aulas sociales y de manualidades. “Ha sido en estos dos últimos años cuando más municipios han participado”, comentó Vázquez, que dio el dato concreto de 158 poblaciones inmersas en este programa, repartidos en 179 grupos, ya que hay ayuntamientos que tienen más de un grupo. El presidente destacó la vertiente cultural de la jornada, con Las Edades del Hombre, pero también la ociosa, que comenzó con la comida y las actuaciones que les hicieron cantar y bailar toda la tarde. “Esta es una de las cosas que mayor satisfacción produce, no solo al área de servicios sociales, sino a la Diputación en su conjunto, porque se trata de concentrar a todas las personas de las aulas”. El presidente agradeció al Ayuntamiento de Cuéllar todas las facilidades para que la jornada se pudiera desarrollar allí, en un entorno tan bello y con toda la infraestructura disponible.

No faltó la presencia del alcalde de la villa, Jesús García, y la de la concejala de Turismo, Nuria Fernández. El regidor local felicitó y agradeció al presidente de la Diputación y al vicepresidente, Miguel Ángel de Vicente, responsable del área de Servicios Sociales, que eligieron como localización y escenario de este encuentro a Cuéllar. Aseguró que se venía testando desde hace meses y, finalmente, se pudo llevar a cabo ayer. “Para Cuéllar es muy importante que 2.000 personas en grupo asistan de la manera en que los están haciendo, ver a esos nutridos grupos de 40 personas moverse en torno a las sedes de Las Edades, y es motivo de satisfacción”, comentó el alcalde, que volvió a agradecer la motivación de esta iniciativa, a todos los organizadores y a las CEAAS. “El objetivo es que disfruten aquí en este lugar único, a los pies del Castillo de los Duques de Alburquerque; los recibimos con todo el cariño del mundo e, independientemente, pueden seguir viniendo”, animó Jesús García.

A las palabras del presidente y las del vicepresidente sobre el escenario, les siguió la paellada popular. Maestros de la cocina realizaron ocho paellas junto a la emblemática fortaleza. Desde las 14.00 horas, por grupos, fueron recogiendo sus platos, que pudieron degustar bajo las carpas instaladas. Nobiliario de campo portado por los asistentes les hizo la jornada más familiar aún. Sillas y mesas se dispusieron por toda la explanada, aunque también se improvisaron en escaleras y bancos junto a la iglesia de San Martín y el propio Castillo. Cualquier lugar era bueno para disfrutar junto a los compañeros de las aulas.

La música también acompañó la tarde, aunque ya comenzó por la mañana. El grupo “Vespas y Lambretas” fue el encargado de poner la banda sonora a esta jornada. Y para terminar la jornada, una chocolatada sirvió de merienda a todos los asistentes, que repusieron así las fuerzas perdidas en los bailes. Las mujeres y los hombres que se animaron a pasar un día en Cuéllar se mostraron animados y corroboraron que las aulas sociales hacen una gran labor, visible en jornadas de encuentro como esta.