El Colectivo Azálvaro forma a futuros capataces forestales

El I Curso sobre Muladares y Gestión del Territorio celebrado en Coca incluyó una práctica en los observatorios de avifauna carroñera.

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El primer Curso sobre Muladares y Gestión del Territorio celebrado en la Escuela de Capataces Forestales de Coca, impartido por la Asociación Cultural Colectivo Azálvaro de El Espinar, contó con un ejercicio práctico llevado a cabo en terreno espinariego, en el que los asistentes al curso pudieron conocer de primera mano las enseñanzas aprendidas.

Pese a algunas inclemencias del tiempo, la visita permitió a los estudiantes conocer sobre el terreno la forma de gestión de los puntos de suplementación alimenticia, así como las campañas de vigilancia y educación ambiental que se están desarrollando en la zona; siempre bajo el hilo conductor de la conservación de la diversidad biológica asociada a los muladares, con especial atención a las grandes rapaces necrófagas.

El curso comenzó en el castillo de Coca, donde los alumnos pudieron conocer las bases legales para la instalación y gestión de un muladar, así como el interés de los mismos desde la perspectiva de conservación de la biodiversidad y la importante relación entre estas infraestructuras y el aprovechamiento ganadero tradicional.

Tras el ciclo de conferencias, en el que primó el intercambio de experiencias y la integración de los diferentes colectivos sociales implicados en la gestión de los muladares, se realizó la visita práctica al itinerario ambiental por las áreas de alimentación suplementaria de aves carroñeras ubicado en El Espinar, donde el Colectivo Azálvaro cuenta con dos muladares y dos observatorios de avifauna carroñera.

La propuesta de un recurso educativo compuesto por actividades destinadas a concienciar a la población juvenil local sobre la importancia de infraestructuras conservadoras de biodiversidad, como los puntos de suplementación alimenticia para aves carroñeras o muladares, es uno de los retos que se ha marcado esta asociación. El objetivo es hacer entender a los alumnos que estos recursos no sólo juegan un papel fundamental en la conservación de especies amenazadas, como el buitre negro, el águila imperial ibérica o el alimoche, sino que además pueden emplearse como importantes herramientas en materia de educación ambiental.

El programa está compuesto por dinámicas de grupo, juegos ambientales, charlas y talleres, especialmente confeccionado para centros escolares de toda España. Aunque está dirigido preferentemente a alumnos del segundo ciclo de educación Primaria y todos los niveles de la ESO, sus contenidos pueden adecuarse a las necesidades del resto de niveles educativos.