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Las obras que se están llevando a cabo en el edificio de Asociación Cultural La Protección Obrera para eliminar las humedades de las paredes han puesto al descubierto el tipo de construcción originario de este edificio que, aunque no se tiene conocimiento de la fecha de construcción, si se sabe que éste fue adquirido por la Asociación de Socorros Mutuos “La Emancipación Obrera”, nombre original de esta asociación hasta principios de 1930 que lo cambió por el actual, el año de 1920 y según las declaraciones de los directivos de aquel entonces ya era viejo y necesitaba de grandes reparaciones.

Las obras actuales han desvelado que por la construcción de los muros del edificio, que cuentan con un ancho de unos 70 centímetros, representa uno de los más antiguos de la localidad que se mantiene en píe. La construcción, en opinión del arquitecto Oliver Quinzano, es una clara referencia del aparejo tradicional castellano con pilares y verdugadas de ladrillo macizo con mortero de cal y arena entre paño de tapial, cuyo arranque de fábrica es de piedra.

Materiales a los que se suma el adobe como cierre del paño de tapial. A este secreto guardado entre capas y capas de cal y yeso se suma el arco y dibujos, trébol de cuatro hojas y teja de uralita, de la pared del escenario descubiertas en octubre de 2015 con motivo de las obras de restauración de la techumbre.

Edificio singular que ha sido el vínculo de permanencia a través del tiempo de La Prote. En hipótesis es posible que en principio estuviera destinado a almacén, como sugiere Quinzano, por sus grandes dimensiones, lo que si está claro que tuvo una función social y recreativa al denominarse el Teatro, tal y como se recoge en las actas de esta asociación centenaria cuando el año de 1918 se inician los trámites de su compra a su propietario Manuel Llorente, quien fijaba la venta en cuatro mil pesetas.

Una cantidad que no llegó a pagarse ya que con anterioridad a la firma falleció el propietario y su mujer, Inés Lozano, cumplió con lo acordado y rebajó el precio a seiscientas pesetas, firmándose la compra venta ante notario en Santa María la Real de Nieva el seis de septiembre de 1920. Generosidad de Inés Lozano que no fue la única ya que en 1933 donó 5.895 metros cuadrados para la construcción de viviendas destinadas a los obreros más necesitados del pueblo, como citan los historiadores locales Amador Marugán y Benjamín Redondo en el libro dedicado a la historia de la Prote.

FUNCIÓN SOCIAL

Desde ese entonces el local siempre ha mantenido una función social, cultural y recreativa donde el cine fue la ocupación principal adaptando el local a esta actividad desde 1940 a mediados de 1960. Después en el año 1970 se llevará a cabo otra remodelación al ser alquilado para crear un club de baile a cargo del conjunto músico-vocal Zafiros Negros hasta el año 1977 que se cerró esta actividad, la cual contribuyó al cambio generacional en Nava. Tras una paréntesis de cierta agonía al ser destinado como almacén de muebles, a raíz del año 1984 volvió a recuperar lentamente su actividad y desde la celebración de su centenario en 2003 se convirtió en la referencia cultural del pueblo por su ambiente dinamizador, alcanzando su mayor esplendor en estos últimos años. La última gran obra de restauración comenzó con la reforma del escenario en 2007 y posteriormente en 2015 con el arreglo de la cubierta del tejado que amenazaba derrumbe, ello unido a la actual obra de eliminación de humedades le garantizan una larga vida. Obras financiadas exclusivamente por la propia Asociación, sin ayudas públicas tan sólo la aportación solidaria de socios y vecinos más el esfuerzo y dedicación de los directivos del momento sumando en su conjunto para mantener vivo este edificio singular por sus características e historia.