El viceconsejero de Cultura, Raúl Fernández Sobrino, se ha desplazado a las localidades de Cuéllar y de Íscar, para presentar las actuaciones de restauración y puesta en valor llevadas a cabo por la Consejería de Cultura y Turismo en iglesias de estas localidades segoviana y vallisoletana, respectivamente.

En primer lugar se ha acercado a la villa de Cuéllar donde, junto con la concejala de Cultura, Maite Sánchez, y el delegado diocesano de Patrimonio de Segovia, Alberto Espinosa, ha presentado las obras acometidas en la iglesia de Santo Tomé. El objetivo de la intervención, que ha supuesto una inversión por parte de la Consejería de Cultura y Turismo de 150.000 euros, cofinanciada con Fondo FEDER, ha sido la puesta en valor de la envolvente del edificio.

Acompañados del párroco de la localidad, Fernando Mateo, y rector del Santuario de El Henar, Carlos García, han repasado las actuaciones llevadas a cabo, como las reparaciones en la armadura de la nave principal, restauración de aleros y renovación de la impermeabilización; la reposición completa de la cubierta y de la armadura del cuerpo que comunica la nave con el camarín; el desmontaje y reposición de la cubierta de la sacristía, con sustitución de la armadura y de los morteros de los paramentos exteriores de la fachada meridional. Asimismo, se ha urbanizado el espacio exterior, en el que se ha eliminado la zona de aparcamiento de vehículos.

También han visitado el interior del templo: allí se han llevado a cabo una serie de intervenciones en los paramentos y un estudio de la decoración pictórica. Esta actuación, que finalizó el pasado mes de mayo, permitirá que en el futuro se puedan restaurar las pinturas y yeserías del interior, “una maravilla de color”, como explicaron los propios técnicos al viceconsejero. El origen de esta iglesia, que se sitúa extramuros pero dentro de la delimitación del Conjunto Histórico de Cuéllar, se remonta al S.XIII. La actual Capilla de Santo Tomé “es una joya aún por descubrir”, como explicó la concejal de Patrimonio local. La vida se ha mantenido en esta capilla gracias  a haber albergado a la patrona de la localidad, la Virgen del Rosario, y sin duda será una imagen para el recuerdo el día que vuelva a hospedarse allí, en un templo reparado y que vuelva a poner en valor una edificación con tanto simbolismo y tan rica en arquitectura y arte en la villa de Cuéllar.